Fábrica de Hilados La Fe terminó huelga en 1918

Así lo documentó La Opinión cuando les subieron el sueldo a los obreros y regresaron a las labores en las instalaciones ubicadas en Gómez Palacio.
Publicación de La Opinión en 1918.
Publicación de La Opinión en 1918. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

En Gómez Palacio la Fábrica de Hilados La Fe, volvía a sus labores pues los obreros tuvieron una huelga en la que intervinieron el gobernador de Durango y el presidente municipal, a fin de que les subieran el salario.

San Luis Potosí se enorgullecía de su bonanza minera, para los dueños de las minas y de la maquinaria, por que los trabajadores eran miserables, pues ser minero es uno de los empleos con peor pago y malas condiciones.

La Opinión hablaba de que al ser la aviación uno de los más grandes logros de aquellos tiempos, era necesario que el gobierno que ya tenía la Escuela de Aviación Metropolitana, extendiera ese tipo de educación a muchos lados. Acá por ejemplo.

Bajo órdenes del Generalísimo Foch, dos embestidas contra los alemanes permitieron a los aliados capturar a unos 75 mil soldados germanos que francamente, ya estaban muy cansados de andar ahí y de provocar furias mundiales.

Las líneas de batalla del frente europeo seguían extendiéndose, pues los británicos contenían a los débiles soldados alemanes y los corrían, del territorio galo.

Aunque usted no lo crea, alguien escribió en la sección editorial de La Opinión en contra de las corridas de toros. Eran espacios abiertos a los demás y la sección era "Lo que opinan los demás". El autor anónimo estaba seguro que todo tenía que ver con el cochino dinero.

El Partido Obrero Socialista de Torreón se dirigió a los vecinos en un largo texto que fue puntualizado en un largo resumen, en el que querían el proletariado al poder. Todavía esas intenciones no asustaban, pero en unos años. Ay amá.

Finalmente, al pobre de don Carlos Martínez le llegó la hora de partir de este mundo. Fue un distinguido enfermo, hombre de empresa lagunera, pero contra la muerte no puede nada.

La señorita Ricarda Pérez era directora de la Escuela Oficial para niñas de Matamoros, Coahuila y anunciaba un viaje de recreo con rumbo a la paradisiaca capital de Saltillo. La primera autoridad estatal le dio chanza hasta el 15 de Septiembre.

Salubridad local retiró del mercado una gran cantidad de plátanos, mangos, peras, sardinas, que se vendían aunque ya estaban más para allá que para acá, es decir, medio podridos. También tomates, leche agria, manteca. Todo dañino.

Celso Garza, comerciante local, recibió un cargamento de maíz en la central del Ferrocarril, pero esa carga estaba a nombre de C. de la Garza. Ahí está que le tuvieron que poner una multa por violar la ley municipal vigente, fracción 5.