Grandes ideas hacen grandes cosas, dicen jóvenes prodigio

Alberto Brian Fernández, un joven poblano egresado de la preparatoria Enrique Cabrera Barroso, inventó un guante sensor para invidentes que permite detectar diversos objetos

Puebla

La ciencia debería ser un derecho humano, fundamental, accesible y no un lujo, consideró Jack Andraka, estudiante de secundaria, quien a sus 15 años creó un sensor de papel que detecta en cinco minutos, padecimientos como el cáncer de páncreas.

Al participar en el bloque “Dangerous mind: W-Under 18”, el  joven estadounidense expuso a los asistentes parte de su  investigación, los  rechazos y las dificultades que afrontó para el desarrollo de la misma.

Explicó que el estudio que  consiste en evaluar la sangre o la orina del paciente a través de un sensor y así determinar la presencia anormal de una proteína, resulta un método 28 veces más barato y rápido que las pruebas existentes en el mundo.

Una idea que tuvo un costo de 3 centavos, lo llevó a detectar “un muro” para el desarrollo de la ciencia, obstáculos que aún con el internet, fueron difíciles de superar para lograr el apoyo  de investigadores e instituciones especializadas que confiaran en el proyecto.

Dijo que en el mundo se requiere democratizar el conocimiento científico para lograr un cambio, ya que un 80 por ciento de las personas en el planeta   no tiene acceso al campo  de la ciencia, porque además de que no se promueve existe discriminación en este rubro.

“En el futuro, la investigación de la ciencia debe cambiar la forma de  pensar de estas instituciones de las grandes universidades a chicos como nosotros los jóvenes tenemos tanta creatividad. Si  un chico de 15 años  puede descubrir como detectar cáncer, imaginen lo que podemos hacer juntos”.

Más tarde en rueda de prensa, el orador más  joven de la Real Sociedad de Medicina, dijo que el desarrollo de  su proyecto en México, implicaría al menos cinco a diez años, por los costos económicos y el estudio que se requiere para evaluar el impacto.

PROYECTO INCLUYENTE PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Alberto Brian Fernández, un joven poblano egresado  de la preparatoria Enrique Cabrera Barroso de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), quien a sus 15 años  inventó un guante sensor para invidentes que permite detectar diversos objetos grandes y pequeños como un palillo, un alfiler.

Especializado en áreas como la manufactura y la publicidad,  logró crear un  proyecto que busca ser financiado por empresas para integrar a las personas con discapacidad visual al mundo laboral.

Y es que citó que en el mundo existen 600 millones de personas con algún tipo de  discapacidad, ya sea motriz, auditiva, del habla y visual, que no les permite obtener ingresos o ser independientes.

Al menos  450 mil personas en México  y  21 mil en Puebla padecen un problema  visual,  por lo que se requiere de tecnología enfocada a este sector de la población.

“Logramos hacer este guante para detectar objetos así como la temperatura a través de sensores muy finos, este proyecto tiene  una visión con sentido social, enfocado a darle trabajo a las personas  que puede cambiar objetos de un lado a otros como en un centro comercial”.

Sin embargo, la visión empresarial es diferente, dijo Alducín a pesar de que el costo del guante no rebasa los mil 200 pesos,   “no lo ven factible”.

Jóvenes  artistas como Umi Garret  la niña “prodigio” del piano y activistas como Joseph Kim participaron en el bloque de   menores  de 18 años que  cambiaron al mundo.

Explotación sexual, la nueva forma de esclavitud: Deng

Para el activista Simon Deng, la esclavitud puede adoptar diversas formas como  disfrazarse de explotación sexual, por lo que pidió a la sociedad no “cruzar los brazos” y luchar para que personas en cualquier parte del mundo no sean  víctimas de este tipo de prácticas.

Durante su intervención en el “Dangerous Risk”, el último bloque de la segunda jornada de la Ciudad de las Ideas, el activista nativo de Shiluk en el sur de Sudán y sobreviviente de la esclavitud infantil, dijo que en nuestros tiempos existen “buitres” que se aprovechan de los débiles para obtener beneficios económicos, sobre todo a los niños.

“La esclavitud aún existe y aunque no lo crean, en México, les garantizo que hay un ser humano victimizado, no sólo soy yo quien habla de esto. Tenemos que abolir lo que ya debió haber desaparecido”.

Simon, quien lidera la lucha para detener el genocidio y la esclavitud en Sudán, dijo que en su país aún existe esta práctica, y que en otras partes del mundo la gente es victimizada por personas que se sienten superiores.

Destacó que su lucha la ha llevado alrededor del mundo con el objetivo de erradicar esta problemática que afecta a niños y personas de diferentes razas y naciones.

Deng, ahora ciudadano estadounidense, fue secuestrado de niño para ser esclavo doméstico, sus “dueños” trataron de convertirlo al Islam para ser aceptado como su hijo, lo cual no aceptó y consiguió escapar después de tres años.