Grafeno: el material de la revolución nanotecnológica

Escribir con un lápiz de grafito genera el material  más fuerte y con mejor conductividad del planeta
Modelo de la estructura del grafeno
Modelo de la estructura del grafeno (Flickr/ CORE Nanomaterials)

El grafeno es un cristal que se desprende del grafito. Es un material de  dos dimensiones con un grosor que equivale a un átomo, lo que lo hace el objeto más pequeño obtenido por la ciencia en la historia. Además de su tamaño, el grafeno tiene propiedades increíbles que podrían iniciar una nueva revolución tecnológica en múltiples campos, desatando finalmente el desarrollo de aplicaciones practicas para la nanotecnología.

Enumerando algunas de sus propiedades hay que recalcar que el grafeno es doscientas veces más resistente que el acero, conduce la electricidad cien veces mejor que el silicio- el material usado en los semiconductores de hoy- que es transparente, flexible y resistente al calor. 

Sus propiedades son tales que los científicos están obsesionados con las posibles aplicaciones, pero dado que el grafeno se aisló por primera vez en 2004 en la Universidad de Manchester, los experimentos para usarlo apenas están generando resultados.

Entre las primeras aplicaciones prácticas está la producción de antenas de radio que se pueden imprimir sobre distintas superficies, mezclando grafeno y tinta. La posibilidad de crear antenas tan delgadas como una hoja de papel podría conectar a un sin fin de objetos como ropa, tarjetas, muebles y una variedad infinita de nuevos dispositivos para impulsar aun más la tendencia del Internet de las cosas.

Pero ese es sólo el principio.

Las posibilidades del grafeno se extienden al campo de la medicina, aplicado a nuevos medicamentos que puedan apuntarse a células especificas. En el campo de la energía, se puede usar para crear baterías que carguen en cinco minutos o paneles solares mucho más eficientes. En el de telecomunicaciones, se puede usar para mejorar la velocidad del Internet y crear procesadores más rápidos.

El grafeno puede ser la nueva materia prima de una nueva revolución industrial con aplicaciones tan variadas como filtros para purificar agua o fabricar condones mezclando grafeno y látex. ¡Sí, condones! La fundación de Bill Gates donó cien mil dólares al Instituto Nacional de Grafeno, precisamente para el desarrollo de un condón que sea mucho más resistente y tan delgado que sea casi imperceptible.

Ya sólo nos queda esperar que todas las promesas de este material se cumplan lo más pronto posible.