En Navidad, adopta un árbol no lo tales

La asociación civil Siempre Verde ofrece la oportunidad de que adoptes un árbol, lo cuides y después lo devuelvas a la tierra.

Ciudad de México

La tradición de cortar un árbol para adornar los hogares en la Navidad se ha convertido en un problema de deforestación, sin embargo, existe una opción para mantener la celebración sin dañar el ambiente: adoptar un arbolito.

La asociación civil Siempre Verde ofrece la oportunidad de que adoptes un árbol para la temporada navideña, pero de manera responsable, pues debes alimentarlo, darle agua, luz y cuidar que no se lastime con los adornos.

Puedes adquirir un árbol mediano de 1.90 a 2.10 metros, con un costo de 999 pesos, o uno grande, de 2.15 a 2.40 mts por mil 149 pesos, en la página de Siempre Verde. Se trata de un pseudotsuga menziesii, mejor conocido como abeto douglas, catalogado por la Semarnat como una especie en extinción.

Juan Carlos Cortina, fundador de Siempre Verde, explica que su principal misión es rescatar árboles creando conciencia de que éstos son seres vivos que necesitan cuidado, así como frenar la deforestación y hacer de esta temporada un festejo amigable con el ambiente.

"El propósito del proyecto es generar conciencia en las personas, que se den cuenta que el árbol no es un producto más de la Navidad, no es otro regalo. Ya que estamos celebrando la Navidad, la vida, entonces hagámoslo salvando un árbol", dijo Juan Carlos Cortina.

El costo de los servicios y el árbol, explica Juan Carlos Cortina, es para pagara a los biólogos, mensajeros, transportistas y otros miembros de Siempre Verde, pues se trata de una asociación civil sin fines de lucro.

Su principal misión es rescatar árboles creando conciencia de que éstos son seres vivos.


Siempre Verde ofrece dos esquemas de adopción. En ambos, se entrega a las personas un árbol vivo y con raíces en una maceta, lugar en donde seguirá creciendo, y una mezcla de nutrientes para alimentarlo.

Después de la temporada navideña, la persona que adoptó el abeto puede solicitar a Siempre Verde el servicio de reforestación, por un costo de 249, con el que pasarán a la puerta de tu casa para llevarse el árbol y trasladado a un bosque protegido en el que volverá a ser insertado en la tierra.

El usuario también puede elegir conservar el arbolito, con lo cual se hará responsable de él por el resto de su vida y deberá encontrar un lugar donde plantarlo para que siga creciendo.

Independientemente del esquema de adopción, al final el abeto seguirá viviendo y tendrá la opción de regresar a la tierra.

Un remedio contra la tala

La deforestación no es un problema menor. Según datos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), México ocupaba en 2010 el séptimo lugar mundial.

Contrarrestar la tala de árboles es uno de los objetivos del proyecto Siempre Verde, ya que la organización se encarga de trasladar los abeto adoptados de la puerta del usuario a un bosque protegido que se encuentra en una unidad de manejo ambiental en Río Frío, Estado de México.

"No podía ser que estuviéramos matando árboles para celebrar una fiesta": Juan Carlos Cortina.


Tras la época navideña, se organiza una invitación para que las personas que adoptaron los abetos también participen en el proceso de reforestación.

"Después de recolectar los arbolitos, a mediados de Febrero, nosotros hacemos una reforestación. Invitamos a la gente que salvó a un arbolito y al público en general, para que nos ayuden a plantar los árboles", explica Juan Carlos Cortina.

En México se consumen dos millones de árboles de Navidad, mediante la tala, cada año, según el Foreign Agricultural Service.

Carlos Cortina explica que uno de los propósitos es que en lugar de que se talen esos árboles, los mexicanos logren salvarlos.

El proyecto comenzó con una observación. Juan Carlos y su hermano Gabriel se percataron que en los meses de enero y febrero se generaba mucha basura en las calles porque las personas desechaban sus arbolitos tras la Navidad.

"Teníamos que hacer algo al respecto. No podía ser que estuviéramos matando árboles para celebrar una fiesta. Yo veía que en la banqueta había un (árbol) ficus en la banqueta, y adentro de la casa había otro en una maceta y en el jardín otro. Me pregunté si era necesario matar para celebrar", dijo Juan Carlos Cortina.

El fundador de Siempre Verde plantea que la sola existencia de una opción puede generar la disposición para cambiar el hábito respecto al uso de los árboles en navidad.

En el año 2009, los hermanos Cortina decidieron comenzar un proyecto que hiciera posible conservar la vida del árbol y celebrar la Navidad. Así fue como buscaron información con la Secretaría del Medio Ambiente (Semarnat) y con productores para iniciar un proceso en el que se extrajera el árbol de la tierra para adaptarlo a una maceta.

El proceso, explica Carlos Cortina, consistió en "tomar un árbol del suelo con todo cuidado y vigilarlo durante cuatro meses para ver si se estabilizaba y se adaptaba en la maceta", método que actualmente es vigilado por especialistas.

El fundador de Siempre Verde dice que se puede seguir con la tradición navideña, pero desde un punto de vista más consiente, "pues ya que estamos celebrando podemos hacerlo rescatando un árbol, no matándolo".