"La cocina es una decisión intelectual": Ferran Adrià

El chef españo que fue copropietario del restaurante El Bulli hasta el 2011 estuvo en Le Web, el mayor encuentro de negocios relacionados con internet y las nuevas tecnologías en Europa.
Chef Ferran Adrià.
Chef Ferran Adrià. (Especial)

París

El cocinero español Ferran Adrià, referencia mundial en materia de innovación culinaria, reivindicó hoy que "cocinar es una decisión intelectual", lo cual fue importante para poder decodificar su disciplina en la "Bullipedia".

"Si cojo un plátano, lo abro y me lo como, ¿es cocina?. ¿Cómo que no? Si vas a un japonés de 300 dólares, de postre te darán fresas al natural, sin nada. Eso es cocina. La cocina, cocinar, es una decisión intelectual", indicó en Le Web, el mayor encuentro de negocios relacionados con internet y las nuevas tecnologías en Europa.

Adrià, invitado como ponente, partió de la cuestión básica "¿Qué es cocinar?" para reflejar la complejidad del proceso en el que se ha embarcado desde el cierre de su restaurante.

"Tuvimos que reflexionar sobre nuestro mundo. La primera pregunta fue: '¿Qué es la cocina?'. Si queremos ordenarlo, deberíamos saber qué es", señaló en la inauguración en la capital gala de esta cita de tres días.

La "Bullipedia", enciclopedia que ordenará virtualmente la cocina por productos, técnicas, conceptos, elaboraciones y estilos, la cual pretende ser la referencia definitiva para profesionales y amateurs, busca poner orden en el "desastre" actual al que conducen los buscadores, y ese trabajo, según aseguró, es más complejo que estar entre fogones.

"Lo que hago ahora es más difícil", apuntó el chef, que cuestionó constantemente a la audiencia con reflexiones sobre qué implica cocinar o qué determina que una fruta o una verdura sean clasificadas como tales, para hacer ver la necesidad de ese análisis "en un mundo donde se ha banalizado todo".

Adrià, que espera que la fundación que acoge este proyecto vea la luz el próximo abril, indicó que la idea en sí "ya es un éxito", porque está haciendo pensar sobre la idea misma de cocinar.

"Lo más difícil del mundo es parar", señaló sobre su decisión de cerrar El Bulli para dedicarse a la investigación, un paso necesario porque, en su opinión, "hay que transformarse y para reinventarte muchas veces hacen falta revoluciones".

El cocinero, que dijo trabajar también sábados y domingos porque es su "pasión", recalcó que, aunque en El Bulli se trabajaba mucho el proceso creativo, "lo peor para la creatividad" es pensar que ya la has alcanzado.

Y, con el mismo pragmatismo, restó importancia al protagonismo individual: "En El Bulli somos un equipo. Eso es algo muy importante. Cuando dices "mi" equipo, estás muerto, porque crees que eres más importante. ¿Luego quieres tener gente fiel? Hoy yo estoy aquí, pero hay otra gente haciendo otra parte muy importante", concluyó.