Casi naufrago en el taxi: Fernando López (Pintor de casas)

Papá nunca te dije...
 Fernando López, pintor de casas
Fernando López, pintor de casas (Cortesía)

México

Cuando el agua del arroyo comenzó a subir, Fernando pensó que tendría que regresar a casa con malas noticias y le diría a su papá que el taxi se había quedado ahí, inundado e inmovible. Con las lluvias de los últimos días, los riachuelos de Veracruz se convirtieron en ríos y la gente tenía que esperar a que la corriente disminuyera o arriesgarse a navegar entre las aguas.

Pero ese día no hubo de otra: unos clientes le pidieron que los llevara a un pueblo cercano, y ese día le tocó conducir el taxi de la familia, “se mojaron los cables y se paró el carro, yo estaba bien asustado y no sabía qué hacer”, recuerda Fernando López.

 Unos minutos después un hombre a bordo de una camioneta pasó por donde el joven de 20 años se hallaba y Fernando lo convenció de ayudarle a mover con un lazo el auto que se negaba a encender, apenas unos 10 minutos después del rescate el nivel del agua aumentó dramáticamente, “nunca le comenté a mi papá que por poquito se inunda su carro”.

 Seis años después del incidente, Fernando se fue a trabajar a Estados Unidos y dejó su casa, su pueblo, a su papá y el taxi para irse por el sueño americano.

 Con 26 años llegó a El Valle, Texas, una ciudad de la frontera cercana a Reynosa, donde comenzó a trabajar “de lo que fuera”, lo importante era que pudiera ganar un poco más de dinero para enviar a sus padres y hermanos que se quedaron en Veracruz.

 Hoy, 19 años después de haber llegado a Texas, está casado con Canuta Chaires, a quien conoció en una ocasión que se encontraba en Reynosa y con quien ha criado a dos hijos: Humberto, de 17 años, y Flor Alejandra de 16.

 Fernando es pintor de brocha gorda y  también es voluntario de la mesa directiva del Proyecto Defensa Laboral, una organización sin fines de lucro que se encarga de proteger los derechos laborales de los trabajadores inmigrantes en Austin; no recibe ningún pago por participar, pero después de que a él mismo intentaran robarle su salario en un antiguo trabajo y que la misma asociación le ayudara a recuperarlo, se comprometió a participar, “creo que es algo que me enseñó mi papá y le admiro: es muy serio, muy responsable y muy trabajador”.



Sus favoritos:

Comida: Enchiladas
Música: Mariachi.
Lugar favorito: Mi casa, con mi familia.
Colecciona: Los recuerdos de la familia.
Gusto culpable: Tengo colesterol alto y me gusta mucho comer cacahuates.
Libro: No me gusta leer ni el periódico.