Los 16 excéntricos relatos de Felipe Restrepo

Entrevista con el editor de la revista Gatopardo y autor de la compilación de perfiles de personajes como Ingrid Betancourt, Tim Burton y Spencer Tunick. 

Ciudad de México

Felipe Restrepo baja de su oficina puntualmente para dar su entrevista, será que tanto tiempo del lado de la grabadora lo hacen particularmente considerado con los periodistas. En una sala de juntas de editorial Mapas, el editor de la revista Gatopardo se prepara para hablar sobre su nuevo libro: 16 retratos excéntricos.

Esta no es la primera vez que su colección de perfiles ven la luz. Antes fueron publicados en revistas como Soho, Gatopardo y el periódico El Universal, pero también en forma de libro bajo el título: Nunca es fácil ser una celebridad. La publicación en su natal Colombia tuvo el éxito suficiente para que la casa en México quisiera replicarlo para el público local. “Es como tener dos hijos mellizos”, dice sonriendo su autor.

Los 16 retratos (que en rigor son 17 porque Gael García y Diego Luna están en un mismo texto) fueron seleccionados no solamente por la excentricidad y fama de personajes como Peter Greenaway, Tim Burton o Carla Bruni, sino para que hablaran de un tema y funcionaran como una unidad. “Que explicara el mundo en el que vivimos, sus tendencias culturales y sociales” aclara Felipe.

Para saber más al respecto, el entrevistador se convirtió en entrevistado y respondió las siguientes preguntas:

Algunos personajes como Ruven Afanador son conocidos en el arte y la moda, pero no por el público en general, a diferencia de alguien como Clint Eastwood ¿qué distingue tu entrevista de las cientos que ya se han hecho? 

En el libro hay unos famosos de nicho y otros grandísimos como Tim Burton. Pero eso no es necesariamente por el personaje sino por el gremio en el que se mueven. Cuando te enfrentas con un personaje como Ruven es más fácil contar su historia porque no se conocen muchas cosas. En cambio cuando es alguien como Clint Eastwood el texto tiene qué ser de mi experiencia con él. Con los súper famosos me centro en algo único, cómo puede ser pasar la tarde con Clint Eastwood o con Carla Bruni, más que contar su biografía.

¿Alguno de tus entrevistados te ha intimidado?

Me he sentido intimidado muchísimas veces. Con Susan Sontag tenía muchísimo miedo porque era una de mis primeras entrevistas, con uno de los personajes fundamentales del mundo intelectual de la segunda mitad del siglo XX. Justo antes de entrar su editora me advirtió que a Susan no le gustan las preguntas estúpidas. Y hacía una semana una reportera dijo mal el título de uno de sus libros y ella le aventó un florero en la cabeza. Finalmente me encontré con una persona encantadora que respondió a todas mis preguntas estúpidas pero lo hizo con esa experiencia de la gente que ya ha contestado muchas veces y que ha estado en los reflectores durante tantos años. Entonces cada vez que entrevistas a alguien de esa magnitud sientes nervios, que me parece normal y hasta sano. Te mantiene alerta y preparado a improvisar. Pero a la hora de enfrentarse a la entrevista no hay que revelar la sensación de estar intimidado. Hay que ponerse a la misma altura del personaje, para poder tener una conversación de tú a tú. Para que puedas preguntar lo que realmente quieres.

Los retratos excéntricos son sumamente respetuosos del entrevistado…

Creo que todos mis perfiles tratan de hacer un retrato complejo del personaje. Todas son personas que despiertan admiración y han llegado ahí por las cosas sorprendentes que han hecho. No trato de alabarlos ni de esconder sus defectos, de hecho todos están donde están gracias a su talento y a pesar de sus defectos. Uno puede tener su opinión personal sobre el entrevistado, pero esta no puede permear en los textos. Todos están escritos desde la subjetividad. Igual en algunos hay un poco más de admiración y en otros un poco más de escepticismo, pero al final todos son personajes que de alguna manera admiro.

¿Crees que vivimos en tiempos de culto a las celebridades?

Sí, ocurre algo muy extraño, que es que nunca habíamos tenido acceso a tanta información. Gran parte de esa información es sobre personajes célebres, de quienes no tenemos ni la menor idea de porqué son célebres. Están las Kardashian que son famosísimas y nadie sabe porqué. Siempre ha habido famosos y siempre se ha escrito sobre ellos. Me gusta pensar que la Iliada son los chismes de los héroes de la época. La diferencia es que la información ahora es desproporcionada y el interés más allá del talento se debe al morbo.

¿Entrevistarías a famosos como ellas?

Sí, podrían tener una historia qué contar. No existen los malos entrevistados, pero sí los malos entrevistadores. Le puedes sacar algo interesante casi a cualquiera. Hasta cuando no se dice nada hay algo que se puede decir. Debe ser interesante ver cómo viven, cómo actúan, como son en su hábitat y cómo pasan de ser los personajes a las personas reales.

¿Cuál es el límite entre lo privado y lo público?

Todas las personas tienen tres esferas, su vida pública, su vida privada y su vida secreta. Me parece interesante conocer la vida pública, presentar un poco la privada y dejarles la secreta.

Una de las cosas que pretendo es demostrar que detrás de todo el glamour también hay muchos sacrificios. Uno de ellos es no poder salir a la esquina sin que te tomen fotos, no puedes ir a un restaurante y tener una discusión sin que se pregunten de qué estás hablando. Hasta las figuras más públicas tienen derecho a querer mantener cierta privacidad.

Todas las entrevistas del texto tienen en común su estructura narrativa ¿es una que acostumbras?

Una de las partes más importantes de escribir es tener claras las estructuras. Los textos de este libro tienen una misma forma de estar narrados a propósito, porque forman parte de un libro. Pero siempre que me siento frente a una pantalla me propongo a hacer cosas distintas, por el bien del lector y por mí mismo, me aburriría de siempre escribir igual.

¿Veremos otro libro de entrevistas excéntricas en el futuro?

No quiero encasillarme en ser una persona que entrevista famosos. No lo descarto, pero quiero seguir explorando todas las opciones que ofrece la escritura.

Actualmente Felipe trabaja en otro libro, del cual prefirió no revelar detalles porque lo considera “de mala suerte.”