ENTREVISTA | POR MELISSA MORENO

Alejandro Magallanes Diseñador mexicano

El diseñador Alejandro Magallanes nos comparte su primera aventura por Europa.


“Un viaje lleno de equívocos y aventuras”

El diseñador mexicano nos comparte su primer "mochilazo" por Europa.
El diseñador mexicano nos comparte su primer "mochilazo" por Europa. (Ediciones Acapulco)

Ciudad de México

Recuerdo con mucho cariño un viaje que hice a Europa hace 18 años con mi mejor amigo. Entonces tenía 23 años y era la primera vez que salía del país.

Estuve ahorrando durante un año, haciendo algunos diseños y “mesereando” para poder pasar dos meses y medio viajando de mochilazo, recorriendo desde Dinamarca hasta España, durmiendo en trenes, en albergues juveniles o, de plano, a la intemperie.

Con la inexperiencia, llegamos a perdernos en diferentes lugares. Era un viaje muy obsesivo porque queríamos visitar todo lo que habíamos visto en libros. Mi amigo era un estudioso de la historia del arte desde niño, así que sabía muchísimo. Era un viaje para conocer museos, murales y visitar cosas específicas. Una de las mejores experiencias fue ver los murales de Giotto: ese fue un día que no voy a olvidar. Cuando estábamos en Milán, nos habían cerrado el museo donde está La última cena de Da Vinci. Estábamos muy tristes y mi amigo se puso a llorar, ¡y le dio tanta lástima a los cuidadores que nos dejaron entrar a verla! Así que ahí estábamos nosotros solos, con el señor de seguridad, contemplando la pintura del siglo XVI.

Teníamos un presupuesto muy limitado y debíamos tomar decisiones como no comer por comprar libros que después teníamos que ir cargando en unas mochilas súper incomodas. A la mitad del viaje la maleta pesaba 40 kilos y yo sólo quería quemarla. Conforme íbamos comprando más, la ropa iba saliendo de las maletas. Prácticamente nos quedamos con lo que traíamos puesto.

Fue un viaje muy largo, en el cual adelgacé como 12 kilos porque apenas comíamos por estar obsesivamente intentando ver todo lo que pudiéramos. El lugar en donde mejor la pasamos fue en París, porque teníamos amigos y un lugar donde alimentarnos y dormir decentemente.

Fue una experiencia que me marcó para siempre. Los viajes abren la mente, y éste me abrió los ojos y me motivó a seguir viajando.