Estadunidense vuelve a ver con un "ojo biónico"

El paciente estuvo casi completamente ciego desde que era adolescente; con el implante recuperó suficiente vista para distinguir a su esposa, a su nieto y a su gato.
Roger Pontz dice que es emocionante percibir algo nuevo cada día.
Roger Pontz dice que es emocionante percibir algo nuevo cada día. (Mike Householder/AP)

Michigan

Roger Pontz, de 55 años, perdió lentamente la vista debido a una enfermedad degenerativa en los ojos.

Después de que le diagnosticaran retinitis pigmentaria en su adolescencia, Pontz ha estado casi completamente ciego durante años.

Ahora, gracias a un procedimiento de alta tecnología que implicó la implantación quirúrgica de un ojo biónico, Pontz ha recuperado suficiente vista para poder ver con limitaciones a su esposa, a su nieto y a su mascota, un gato.

“Es maravilloso. Es emocionante ver algo nuevo cada día”, declaró Pontz durante una cita reciente en el Centro de Ojos Kellog de la Universidad de Michigan.

Esta instalación médica, en la localidad de Ann Arbor, ha sido escenario de las únicas cuatro cirugías de este tipo desde que las aprobó la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por su sigla en inglés).

El padecimiento

La retinitis pigmentaria es una enfermedad hereditaria que causa la pérdida lenta pero progresiva de la vista debido a una detrimento gradual de las células sensibles a la luz llamadas conos y bastones que se encuentran en la retina.

Los pacientes experimentan el desgaste de la vista periférica, no ven durante la noche y después pierden la visión en túnel, lo que puede resultar casi en ceguera.

En Estados Unidos existen alrededor de 100 mil personas que tienen ese padecimiento; sin embargo, no todas pueden beneficiarse con el implante de un ojo biónico.

De acuerdo con cálculos de Second Sight Medical Products, la firma fabricante del dispositivo con sede en Sylmar, California, de los afectados con la enfermedad aproximadamente 10 mil personas tienen una vista muy limitada, pero todavía hay nervios que pueden captar las señales del dispositivo electrónico.

De esos pacientes, solo 7 mil 500 cumplen los requisitos para ser candidatos a la cirugía de implante, detalló el doctor Brian Mech, ejecutivo de Second Sight Medical Products.

El implante

El implante artificial en el ojo izquierdo de Pontz es parte de un sistema desarrollado por la empresa estadunidense que incluye una pequeña cámara de video y un transmisor alojados en unas gafas.

Las imágenes de la cámara son convertidas en pulsos eléctricos transmitidos inalámbricamente a una red de electrodos colocada en la superficie de la retina y los pulsos estimulan a las células saludables que aún quedan en esa parte del ojo para que transmita las señales al nervio óptico.

La información visual viaja después al cerebro, donde es decodificada en patrones de luz que pueden ser reconocidos e interpretados, permitiendo al paciente que recupere parcialmente cierta función visual, la suficiente para poder distinguir objetos y personas.

Cuando utiliza las gafas, a las que Pontz describe como sus ojos, él puede identificar y tomar al gato y suponer que un destello de luz es su nieto que se dirige rápidamente hacia la cocina.

La mejoría visual es a veces asombrosa para Pontz y su esposa, Terri, que está tan deslumbrada como él del progreso logrado con el implante.

“Le dije algo (a Roger) que jamás pensé que diría: ¡Deja de mirarme mientras como!’’, declaró la señora.

Terri lleva en vehículo a su esposo casi 320 kilómetros desde la pequeña localidad de Reed City, en Michigan, a Ann Arbor, para que lo revisen y visite al terapista ocupacional Ashley Howson, quien lo ayuda a que recupere su memoria visual y aprenda técnicas necesarias para aprovechar al máximo su nueva visión.

Pontz afirma que el ojo biónico le cambió la vida: “Puedo caminar por la casa con facilidad. Aunque eso sea todo lo que he de lograr, es fabuloso”, concluyó.

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Google da vistazo al pasado

Ver el pasado será posible en los mapas digitales de Google, que estrenaron ayer, como parte de la función Street View, una opción gratuita para ver cómo lucían algunos vecindarios y monumentos a lo largo de los siete años en los que la empresa ha despachado autos con cámaras.

“A medida que pase el tiempo, muchas de estas imágenes van a ser antiguas”, dijo Vinay Shet, gerente de producto de Google que supervisó el proyecto. “Queremos que nuestros mapas sean exhaustivos a medida que construimos un espejo digital del mundo”.

A pesar de que las fotos solo se remontan a 2007, algunas exhiben cambios drásticos como las de los barrios en Tohoku, Japón, en las que se ve el antes y después de que un terremoto de 9.0 grados cambiara el panorama en marzo de 2011. Otras muestran la gradual recuperación de vecindarios de Nueva Orleans después del paso del huracán Katrina.

En Washington D.C., la herramienta ofrecerá un vistazo a la restauración del histórico Teatro Howard, mientras en Nueva York presenta una serie de fotografías que ilustran el horizonte cambiante a medida que se construía en el nuevo World Trade Center.

La función de retrospectiva estará disponible en 52 de los 55 países donde funciona Street View, incluido México.

AP/California

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