Ermenegildo Zegna se reinventa

Zegna da una vuelta de tuerca a sus líneas Z Zegna y Zegna Sportswear, y las convierte en una sola, con la que busca complacer al comprador joven y urbano.

Italia

Uno de los más ilustres nombres de la sastrería clásica, Ermenegildo Zegna, se adentra en la nebulosa del código casual y refunda su línea Z Zegna, con una nueva identidad que pretende complacer al comprador joven y urbano, que quiere "vestir bien, pero no como su padre".

Los códigos de vestimenta "se han relajado" y el traje sastre ya no es la única respuesta para el hombre joven que vive en una ciudad grande, trabaja muchas horas, tiene un poder adquisitivo por encima de la media y aunque "le gusta ir a la moda, no sigue las tendencias", argumentó Paul Surridge, director creativo de la firma junto a Murray Scallon.

Tomando como punto de partida esta realidad, Zegna da una vuelta de tuerca a sus dos líneas secundarias -Z Zegna y Zegna Sportswear-, y las convierte en una sola bajo el nombre de la primera.

El objetivo es combinar el "expertise" de sastrería de una junto con el toque casual de prendas que, aunque nacieron para el tiempo libre, poco a poco se han incorporado al armario masculino.

"El mercado esta evolucionando y con él deben hacerlo las marcas", reconocieron abiertamente ambos creadores en un encuentro con medios en la feria Pitti Uomo, cita referencia de la moda masculina en su vertiente más clásica.

Con estas coordenadas, los creadores de Z Zegna confeccionaron una propuesta para la próxima temporada Primavera Verano 2015, que cuenta con pantalones que transitan entre el chino y el pantalón de traje sastre, contenido en líneas rectas, de patrón holgado y cómodo, y donde cremalleras y botones se sustituyeron por cinta elástica.

Los abrigos, con una silueta que viaja del rompevientos deportivo informal a la gabardina conservadora, aportaron la nota de color en tono verde jade, azul real y amarillo cítrico, sobre un base de prendas teñidas en gris cemento.

En esa gran ciudad en la que vive el hombre que Zegna quiere conquistar, se utiliza cada vez más zapatos deportivos para hacer más llevaderas las largas jornadas de trabajo, un complemento que tiene especial presencia en la nueva propuesta, en tonos azul navy, rojo granate y blanco roto.

Alguna tímida bermuda y algún que otro estampado en el abanico de colores del camuflaje, pero con un dibujo que coquetea con los más irreverentes y juveniles estampados, destacaron entre detalles más conservadores como chaquetas de punto.

Por si no quedara clara la nueva identidad, este recital de prendas fue bautizado como "Tailoring meets sportswear" -encuentro entre sastrería y ropa deportiva-, y, según sus creadores, puede ser formulada en cinco elementos: "informal, deportivo, híbrido, urbano e innovador", señaló Surridge.

Como de modernizarse se trataba, la presentación -realizada en la industrial y abandonada Estación Leopolda- consistió en un espectáculo a medio camino entre el desfile tradicional y la instalación artística, aderezado con una sesión de baile contemporáneo.

Tejidos técnicos como el "techmerino" -una vuelta de tuerca más a la lana de toda la vida-, el corte a láser, los tejidos que repelen el agua y regulan la temperatura corporal, actuaron como una arista más de esta "nueva dirección y la nueva identidad" de la firma, que no hiere al comprador habitual de Zegna, en un mercado tan apegado a la tradición como es la sastrería.

Mañana, la feria Pitti Uomo cerrará su 86 edición, tras una semana de actividades organizadas junto al Centro de Moda de Florencia, que elaboró este año una intensa programación bajo el lema "Firenze Hometown of Fashion", que incluyó conciertos, exposiciones de arte y eventos como la inauguración de la nueva iluminación del Puente Vecchio.