La Opinión dio la bienvenida al nuevo Obispo

Presentó a los lectores una edición de lujo, con excelentes datos biográficos e información sobre la nueva Diócesis, sus parroquias y desde luego el primer líder los católicos en Torreón.
Los anuncios de la bienvenida del primer Obispo de Torreón.
Los anuncios de la bienvenida del primer Obispo de Torreón. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Fue ungido como Obispo en la Catedral del Carmen Monseñor Fernando Romo. El 20 de abril de 1958 La Opinión presentó a los lectores una edición de lujo, con excelentes datos biográficos e información sobre la nueva Diócesis, sus parroquias y desde luego el primer líder los católicos en Torreón.

El primer párroco que tuvo la Villa del Torreón fue don Prudenciano Villalobos en el año de 1894, brindándose a la vida eclesial regional.

Llegó cuando tenía 25 años, le tocaron catorrazos revolucionarios, pero fue alguien muy querido. 

Mientras en La Laguna se abrían surcos para cimentar las bases de la vida económica local, el cura abría surcos para sembrar la semilla de la fe. Estuvo también en Gómez, en Lerdo, en Aguascalientes, en Matamoros y terminó su vida en Viesca. 

Las páginas de La Opinión no sólo se llenaron de estas importantes noticias, muchas redactadas por la señorita Carmelita Tostado, sino también de anuncios de todos los sectores sociales, que daban la bienvenida a Monseñor Romo.

El mismo año que llegó don Prudenciano, fue erigida la primer parroquia en Torreón, la de Santa María de Guadalupe, que ya tenía más tiempo como templo católico y mariano. Carlos Ripa era el Párroco. 

Mientras, la parroquia más joven era la del Sagrado Corazón, que se había instaurado en 1956. El joven cura Artemio Villarreal estaba a cargo. Por cierto, la parroquia del Carmen se había fundado en 1916.

Otro templo católico antiguo era el de Viesca, población fundada en 1732, fecha probable de la fundación de una capilla. Para entonces, era Gabriel Acosta el párroco de por allá. 

Matamoros tiene una parroquia bajo la protección de la virgen del Refugio y en 1958 el padre Juan Boone era el guía espiritual de la vecina ciudad lagunera. 

Coyote, municipio de Matamoros, es una localidad que crucial en la historia regional. También tenía su parroquia y estaba encargado de ella el sacerdote Jesús Cortinas. 

En San Pedro querían mucho al padre Juan Manuel García, la gente decía que era pura bondad. En la parroquia de Francisco I. Madero estaba el cura Alejo Oyervides. 

Al instaurarse la nueva Diócesis, Torreón formaba parte de las llamadas provincias de la de Durango, Chihuahua, Ciudad Juárez, Sonora y Sinaloa. 

Se publicó en aquella fecha la Bula Papal que designaba a la Diócesis y a su Obispo. También el ritual integral al que se iba a sujetar la importante ceremonia. 

Ciertamente que por ser tan importante, estuvieron presentes altos jerarcas católicos como el Arzobispo de Durango, José María González y Valencia, el señor Obispo de Saltillo, Luis Guízar Barragán, el Arzobispo de Guadalajara, Monseñor José Garibi Rivera. 

Como se mencionó en la edición previa, el Delegado Apostólico Luigi Raimondi. Así mismo, el Arzobispo Primado de la Ciudad de México, Miguel Darío Miranda Gómez.