Don Fernando Romo Gutiérrez primer Obispo de Torreón

El 25 de enero de 1958 se dio a conocer la noticia. En ese entonces es director del Seminario de Saltillo. Para la ceremonia vino su familia y Delegado Apostólico del Vaticano.
Don Fernando Romo Gutiérrez, primer Obispo de Torreón.
Don Fernando Romo Gutiérrez, primer Obispo de Torreón. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

El 25 de enero de 1958 se daba a conocer quién era el primer Obispo de Torreón. Sería Don Fernando Romo Gutiérrez y en ese entonces era el director del Seminario de Saltillo. 

Previamente corrieron fuertes rumores de que sería el, pero hasta entonces se dijo que el Papa Pío XII lo designó para la grey católica de estos lares. 

Aquellos prelados tuvieron difíciles tiempos, pues es imperativo recordar que nacieron en un tiempo convulsivo para México y que además, la fe católica se vio atenazada por el gobierno, en la forma de la guerra Cristera.

Con más razón Monseñor Romo, que nació en la muy católica Guadalajara. Para el año de 1940 se ordenó sacerdote en Roma, la Ciudad Eterna. 

"Me siento la mujer más feliz por la gracia que Dios nos ha concedido de que mi hijo sea elevado al rango de Obispo. Dios permita que cumpla con ejemplar abnegación su apostolado", dijo la madres de Fernando Romo.

En cuanto se supo la noticia, desde La Laguna partieron varios sacerdotes a Saltillo para presentarle sus respetos y saludarlo. 

Y aunque aún quedaba pendiente la llegada de los documentos oficiales, por correo, desde el Vaticano, la fiesta se iba preparando ya en Torreón. 

El 19 de abril de aquel año a las 17:30 horas se programó la llegada de Monseñor Romo a Torreón. Junto con él venía el Excelentísimo Obispo de Saltillo, don Luis Guízar Barragán. 

Colegios, parroquias, templos, organismos civiles, incluso las autoridades de gobierno, se prepararon para dar la bienvenida al nuevo Obispo, todo con la organización minuciosa de un comité designado especialmente para tan importante llegada.

Una imponente ceremonia se realizó en la Parroquia del Carmen, que fue consagrada como sede diocesana. Fueron leídas las bulas papales y se hizo entrega de la Diócesis. 

Don Fernando Romo fue acompañado por sus familiares, incluso su madre vino desde Guadalajara para bendecirlo. "Me siento la mujer más feliz por la gracia que Dios nos ha concedido de que mi hijo sea elevado al rango de Obispo. Dios permita que cumpla con ejemplar abnegación su apostolado", dijo la señora. 

Sería hasta el día 20 de abril cuando Monseñor Romo fue consagrado en el templo del Perpetuo Socorro.

Cabe señalar que también estuvo presente en esta fiesta el Delegado Apostólico del Vaticano, Luigi Raimondi.