Ignacio Vallejo, el escultor de dinosaurios

Hay un hombre en el Museo del Desierto que a partir de fósiles encontrados en Coahuila, hace las representaciones de animales que vivieron hace millones de años.
Ignacio Vallego también es uno de los fundadores del Museo del Desierto en Saltillo.
Ignacio Vallego también es uno de los fundadores del Museo del Desierto en Saltillo. (Agencia Infonor)

Saltillo, Coahuila

Su trabajo no es sencillo. Consiste en representar y hacer como si tuvieran vida seres que estuvieron en la tierra hace millones de años. Se llama José Ignacio Vallejo González,Nacho y es escultor de dinosaurios en el Museo del Desierto.

“Hago las ilustraciones, los dibujos del espécimen, es decir, preparo los fósiles, hago la reconstrucción como forense de los especímenes, trato de darles vida en tercera dimensión sobre cómo pudo haber sido su apariencia”, explica, “he hecho trabajos de toda la fauna que hemos encontrado”.

Recién terminó de modelar en cera elSaltillomimus rápidus, quien aparece montado sobre una sola pata, con la impresión de que va en estampida.

“Debe haber imaginación, forzosamente, porque los huesos, cuando encontramos esqueletos, están ahí, inertes y una de las cosas más hermosas es la anatomía comparada".

“Tener contacto con los fósiles en el campo, rescatarlos, conocer los huesos, tenerlos conmigo, verlos y prepararlos, para mi es más directo llegar a saber cómo era porque conozco sus proporciones anatómicas, se me facilita un poco más y puedo tener cierta autoridad para decir cómo era su músculo, su hueso. Trato de darle su actitud, su movimiento.

“Cuando hemos encontrado las huellas de dinosaurio, tenemos que darle esa congruencia de cómo era su desplazamiento, esa es parte de mi trabajo”.

– Una pregunta obvia, pero indispensable, ¿qué tan complicado es hacer esto?

“Es complicado, sobre todo se tiene que tener mucho cuidado en el apego a la ciencia, a la realidad científica, porque es una comunidad mundial donde hay paleontólogos, artistas que hacen lo mismo que yo y en congresos, reuniones, o cuando se hace una publicación tengo que estar lo más apegado posible a la realidad y por fortuna he recibido buenas supervisiones”.

“Estuve trabajando hace dos años con Rob Gastón, un colega en Colorado. Estamos trabajando con el nuevo esqueleto que llegará a México, el Magnacuerna. Hice una reconstrucción.

El Magnacuerna es un dinosaurio tricerátops, trabajé con su esqueleto en Colorado con mi colega Rob Gastón, quien es el propietario de ese estudio y me invitó a colaborar. El dinosaurio fue encontrado en Coahuila en 2001”.

–¿Con qué materiales trabaja?

“Trabajo todos los materiales, pero por ejemplo, para el modelado primero hago un esqueleto de alambre, hago un proyecto arquitectónico, tengo que hacer una sujeción, determinar cómo va a estar parado, si en una pata o en dos. Tengo que ponerle un acero que resista y hago primero, por decirle de una forma, mi obra negra. Luego trabajo con plastilina, cera, yeso, todos los materiales”.

–¿De qué depende la elección del material?

“Por ejemplo, cuando es una pieza única o permanente, puede ser material de una epóxica, un material duro y cuando es un modelo para reproducirse puede ser en cera o plastilina para sacarle molde y hacer réplicas en yeso, resina, bronce”.

–¿Qué tantas dosis de imaginación tiene un trabajo así?

“Debe haber imaginación, forzosamente, porque los huesos, cuando encontramos esqueletos, están ahí, inertes y una de las cosas más hermosas es la anatomía comparada, me gusto mucho trabajar sobre eso y hay cosas.

Por fortuna en las aves, en este caso de los dinosaurios, que son pollos y los músculos que tiene un pollo los tenía un dinosaurio; la imaginación va en los colores, en inferir, tratar de ver el color que pudo haber tenido un dinosaurio, cocodrilo, lo que fuera, ahí es donde uno se imagina.

La actitud, por ejemplo al Saltillomimus

"Trabajo todos los materiales, para el modelado primero hago un esqueleto de alambre, hago un proyecto arquitectónico, tengo que hacer una sujeción, determinar cómo va a estar parado".

, lo imagino corriendo, huyendo, basado en su comportamiento, en lo que le llaman la biomecánica y la fisiología de los animales”, dice.

–¿Desde hace cuánto hace esto?

“Prácticamente tengo 42 años trabajando con esto. Empecé cuando estaba estudiando, siempre tenía participación en dioramas, maquetas, trabajaba con plastilina, en las clases de ciencias naturales, biología, de tal manera que siempre tuve el contacto con los materiales para ver cómo eran los animales, las plantas.

Soy escultor, he realizado obras para el extranjero, para el mismo Museo del Desierto, en algunos museos hay obra mía, hago representaciones. Tengo dos vertientes de la escultura: la científica y otra muy personal, muy íntima, que es figura humana, figuras alegóricas, retratos, monumentos, ese es el otro mundo”.

Nacho Vallejo es originario de Saltillo y fundador del Museo del Desierto y está seguro que las aportaciones paleontológicas de Coahuila van a continuar debido a la variedad de la fauna que habitó estas tierras en la prehistoria.