Sebastián es papá de un niño de 3 años

Con 28 años no buscaba ser papá, pero una compañera de trabajo quedó embarazada y ya tenía 3 hijos. Él le pidió que se lo diera y ella aceptó, desde entonces Nicolás lo es todo para él.
Asumen el papel igual que en una familia 'tradicional'.
Asumen el papel igual que en una familia 'tradicional'. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Sebastián es un papá no tradicional, tiene 28 años, es profesionista y adoptó un hijo desde el mismo día que nació. Actualmente tiene tres años y le dedica todo el tiempo, le da su cariño y planea el día a día pensando siempre en función de su pequeño Nicolás.

Cuenta que la madre biológica tras tres hijos, decidió que no podría enfrentar la maternidad ante la difícil situación económica, ya que su marido no se encontraba en la ciudad, se fue a Estados Unidos y y no volvió a saber nada de él.

La conoció en el trabajo y luego de enterarse de que estaba embarazada, le contó su desesperación y sí, en algún momento pensó no tenerlo.

Le preocupa un poco la crueldad del exterior y que puedan llegar a dañarlo emocionalmente, pero cuando sea el momento le dirá su preferencia sexual y su origen.

"Yo le dije que podría ayudarla, la verdad es que yo soy homosexual y nunca pensé en la paternidad, sin embargo, al escuchar que no podría hacerse cargo de él por su situación económica le pedí que me lo diera en adopción y aceptó sin pensarlo nada y desde ese momento, asumí el rol de 'esposo', pues la acompañé a la consultas mensuales y en el parto estuve presente".

Acompañado de Nicolás relata que no era un tema con el que se obsesionara: el hecho de ser padre, sin embargo algo en él, alguna emoción se removió ante esta situación por lo que decidió asumir la responsabilidad de esa naturaleza.

"Desde el primer día que nació Nicolás, yo fui su padre y aunque no lleve mi sangre para mí es mi hijo, he estado con él desde entonces y lo voy a cuidar toda mi vida, ahora entiendo a mis padres, ahora que lo soy, con su llegada yo me frené incluso de salir a la calle, mi prioridad desde su llegada era su bienestar. Mi familia ha sido un factor muy importante por que mis padres, sus abuelos me han apoyado en todo, incluso mi madre me ayuda en la crianza de él, es su figura materna", dice.

Actualmente vive en la casa de sus padres y señala que el día de su nacimiento fue el más triste y paradójicamente el más feliz. "Porque es una alegría que llegara a mi vida eso sin duda, sin embargo, me daba tristeza por que su madre no iba a estar con él por lo que decidió así".

No es la sangre ni la carne, sino el corazón lo que hace ser padres e hijos. "Nicolás es mi hijo, de mi corazón y decidí criarlo, decidí ser su padre y yo agradezco a Dios por que me lo envió, soy creyente y yo siempre estuve abierto a que la madre decidiera en último momento arrepentirse".

Le preocupa un poco la crueldad del exterior y que puedan llegar a dañarlo emocionalmente, es consciente que la gente es mala y espera que no le afecte en algún momento la verdad de su origen y su preferencia sexual, sin embargo no se le va a ocultar.

Ha decidido hablarle siempre con la verdad y le contará en su momento quién es su madre, aunque con quien hasta el momento no convive por que considera ella que es más sano que esto pase.

Sebastián comenta que sin planearlo ni buscarlo se enfrentó a esta situación y sí, es difícil ser papá soltero por que tiene que trabajar, proveer y él necesita un hogar donde poder tener tranquilidad, seguridad económica, un plato de sopa caliente y cariño, todo ello junto con la familia se le proporciona a Nicolás.

Finalmente comenta que sin dudarlo volvería a repetir la experiencia de ser padre, sobre su vida emocional comenta que Nicolás es un regalo de Dios que no cualquiera tiene el privilegio de disfrutar por ello es que será muy cuidadoso de quien escoga como pareja.