Decepciona a Assange postura de Brasil en el caso Snowden

El fundador de WikiLeaks dijo que la negativa del gobierno de Dilma Rousseff para dar asilo al informático evidencia sus relaciones con EU.
Según el ex hacker australiano, la presidenta brasileña demuestra una posición débil.
Según el ex hacker australiano, la presidenta brasileña demuestra una posición débil. (Fernando Bizerra/EFE)

Sao Paulo

El fundador del portal WikiLeaks, el australiano Julian Assange, calificó como “decepcionante” la negativa del gobierno brasileño para concederle asilo al ex informático de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadunidense Edward Snowden, según publicó ayer la prensa local de Brasil.

Esa negativa, según dijo Assange en una entrevista telefónica con el portal del diario [i]Folha[/i] de Sao Paulo, “demuestra la realidad de las relaciones Brasil-Estados Unidos, infelizmente y que no lo haya hecho sugiere que la posición de la presidenta Dilma es débil”.

“Ella (Rousseff) debería adoptar acciones para demostrar fuerza”, subrayó.

Documentos supuestamente entregados por Snowden a Glenn Greenwald, columnista del diario británico [i]The Guardian[/i], que reside en Río de Janeiro, revelan que la agencia de espionaje de EU interceptó comunicaciones de Rousseff.

Además, otros documentos filtrados de la misma forma por el programa “Fantástico”, de TV Globo, indican que la petrolera estatal brasileña Petrobras fue otro de los objetivos de los espías estadunidenses.

Rousseff informó en una nota oficial que si el espionaje se confirma queda claro que la motivación de Estados Unidos no es preservar la seguridad o combatir el terrorismo, sino que son objetivos “económicos y estratégicos”.

“Si uno lee los telegramas diplomáticos de WikiLeaks sobre Brasil verá que bajo el gobierno del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva el Ministerio de Relaciones Exteriores era bastante independiente. Ahora es una señal preocupante sobre la independencia brasileña”, agregó el fundador del WikiLeaks.

Assange, responsable por la divulgación de documentos secretos de la diplomacia estadunidense, está refugiado en la embajada de Ecuador en Londres para evitar ser extraditado a Suecia, donde deberá responder por acusaciones de delitos sexuales, las cuales niega rotundamente.

Según Assange, Brasil, en el contexto latinoamericano, es “lo suficientemente fuerte” para tomar decisiones de este tipo y más cuando Snowden denunció el espionaje a varias personalidades y empresas, entre ellas la propia presidenta.

“Sería importante que Brasil apoyara los mecanismos de asilo y de exilio”, que vuelven a tornarse “importantes” en momentos que “el Occidente anglosajón está en colapso en lo que se refiere al estado de derecho”, resaltó Assange, quien sugirió a Brasil mejorar sus sistemas de criptografía de mensajes.

No obstante, Assange advirtió que el país sudamericano debe prestar más atención con los proveedores de los equipos utilizados para tal fin, con el propósito de garantizar más seguridad.

[i]Folha[/i] informó también que agentes de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) actúan libremente en Brasil e ingresan a las dependencias policiales de este país.

“Por lo menos una vez por semana, dos agentes de la CIA llegan a una de las oficinas de la policía federal en Brasilia, en menos de cinco minutos ingresan y van a una reunión en el edificio donde trabajan cerca de 40 agentes brasileños de la División Antiterrorismo”, informó el diario.

Según [i]Folha[/i], tanto el predio donde se reúnen como parte del equipamiento que se utiliza en el local fueron financiados por Estados Unidos en los años 90.

“Los agentes están esparcidos por el país siguiendo informaciones sobre residentes, sean brasileños o no. Son ellos los que dan la línea de investigación a la policía federal”, agregó el diario.

El rotativo recordó que la CIA prestó apoyo a la policía en una serie de operaciones, como la detección de un fraude al Ministerio de Salud en 2004 y la investigación, en 2005, a un luchador supuestamente vinculado a la red terrorista de Al Qaeda.

En 2010, la embajada de Estados Unidos y la policía federal firmaron un convenio de apoyo, detalló [i]Folha[/i].

“Consideré que ese convenio no debía ser oficializado porque era un encubrimiento para realizar un espionaje desenfrenado, sin límites”, dijo al diario Walter Maierovitch, ex secretario nacional antidrogas de Brasil.

[b]Claves[/b]

[b]Viaje sin fecha[/b]

- El viaje de octubre de la presidenta Dilma Rousseff, a EU, dependerá del informe del canciller Luiz Alberto Figueiredo sobre el supuesto espionaje a la presidenta.

- El vocero de la Presidencia desmintió las versiones que aseguran que Rousseff canceló el viaje y dijo que la decisión será tomada después de una reunión con Figueiredo, todavía sin fecha.

- El canciller se reunió el miércoles en Washington con la Asesora de Seguridad Nacional de EU, Susan Rice, para tratar el supuesto espionaje a Rousseff y a la petrolera estatal Petrobras.