David Bailey, cinco décadas de moda y música británicas

El fotógrafo abre su mayor retrospectiva en la National Portrait Gallery, con 300 retratos de famosos.

Londres

David Bailey, fotógrafo británico especializado en moda, abre su mayor retrospectiva en la National Portrait Gallery, con 300 retratos de famosos como la modelo Kate Moss, el Rolling Stone Mike Jagger o el actor Jack Nicholson.

A todo color, en tonos sepia y sobre todo en blanco y negro, ha retratado el objetivo de la cámara de David Bailey durante cinco décadas a personalidades del mundo de la moda, la música y el arte, pero también el rostro más desfavorecido de la sociedad en lugares remotos del planeta.

La colección de instantáneas provocadoras e imaginativas han sido escogidas por el propio fotógrafo, de 76 años, de su voluminoso archivo para la exposición "Bailey's Stardust", presentada hoy y que podrá verse en el Museo de Londres, desde mañana y hasta el próximo 1 de junio.

La entrada a la muestra la preside un gran retrato en blanco y negro de la veterana modelo británica Kate Moss, considerada una de sus musas, aunque el artista también presenta a la que fue su primera novia, la también modelo Jean Shrimpton, en una fotografía a todo color tomada a finales de los años 60 con una Polaroid.

La moda es uno de los temas centrales de las instantáneas de David Bailey, el cual empezó su carrera a finales de los años 50 como asistente en un estudio fotográfico y que todavía sigue en activo.

Sus trabajos también muestran a grandes artistas del mundo de la música, sobre todo del panorama británico en los años 60, su época dorada.

Una de las salas de la muestra está dedicada a los Rolling Stones, con retratos de todos los miembros del grupo nunca antes mostradas al público y otros más conocidos protagonizados por su vocalista Mick Jagger, como uno en el que aparece ataviado con una abrigo de piel y capucha.

Otra sala se dedica a los "Iconos en Blanco y Negro", donde

Bailey presenta retratos que parecen cobrar vida, como los de la cantante estadounidense Beyoncé, el pintor británico Francis Bacon, el bailaor de flamenco Joaquín Cortés, el reverendo sudafricano Desmond Tutu o la banda inglesa The Queen, entre otros.

Aparte de su interés por los famosos, que ha popularizado su figura, la parte humana de la exhibición la protagonizan personas anónimas desconocidas para el gran público, que el objetivo de David Bailey también quiere mostrar a la sociedad.

"Bailey tiene claro que en sus trabajos no solo quiere retratar a las estrellas del mundo de la moda y la cultura, por quienes tiene mucha admiración, sino que desea que conozcamos a gente de todo el mundo", destacó hoy en la presentación Sandy Nairne, director de la National Portrait Gallery.

Nairne habló además de la "determinación, habilidad y persistencia" en la búsqueda de sus instantáneas de este fotógrafo nacido en 1938, en el este de Londres.

En la sección "Sudán", país al que el artista viajó en los años 80, muestra las condiciones de vida en un campo de refugiados fronterizo con Etiopía y dedica un espacio a las instantáneas de su viaje a Nueva Guinea en 1974, donde retrató las condiciones de vida de las tribus.

La exhibición también dedica un apartado especial a su amistad con Salvador Dalí y Andy Wharhol, a los que conoció en París y que retrató en el Hôtel Meurice de la capital francesa en los años 70.

Aparecen además sus famosos "Box of pin-ups" de 1965, que contienen 36 pequeños retratos de famosos como el actor Terence Stamp, la fotógrafa Cecil Beaton o el representante de The Beatles Brian Epstein.