¿Angustiado? Te decimos qué hacer con los niños en verano

Llegaron las vacaciones de tus hijos y con ellas entraste en pánico. ¿Qué hacer? ¿Dejarlos ver toda la tele que desee su corazón o inscribirlos a un curso? Una experta te orienta. 
Que estas cinco semanas que se vienen, sean las mejores para ti y tus hijos
Que estas cinco semanas que se vienen, sean las mejores para ti y tus hijos (Flickr/Joanna Sweeny)

Las vacaciones de verano son el tiempo más añorado por los niños y a la vez puede ser la más decepcionante. Aunque pasarse cinco semanas viendo caricaturas les parezca un sueño hecho realidad, este puede no serles tan benéfico ni tan divertido. Luz María Aguilar, psicóloga de la Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología y especializada en niños, nos explicó lo que les pasa a tus hijos cuando salen de vacacione y te propone buenas opciones para ellos y para ti.

El impacto de las vacaciones

Los niños se pasan de navidad a julio añorando las vacaciones. Entre los veranos de ensueño que salen en las películas y el paraíso que implica no tener que hacer la tarea, es lógico que se emocionen. El problema es que los papás tienen que ir a trabajar, el panorama de ir de viaje no es necesariamente posible y los niños acaban yendo a pasar las tardes con otros adultos o encerrados solos en casa. Entonces acaban padeciendo el tedio, sensación de soledad y aburrimiento.  

Lo que NO deben hacer los papás

A veces parece imposible llevar a cabo una paternidad responsable con tal disponibilidad de tecnología. Los adolescentes son un tema mucho más complejo, pero es más fácil regular la interacción con medios electrónicos cuando aún son pequeños. Evita que estos suplanten la actividad física y la convivencia con amigos y familia. Mantén en mente que en casa siempre hay algo que hacer.

No los dejes mucho tiempo solos. “Para los chiquitos es difícil vivir la separación de grupo. Se pasan 10 meses al año en actividades de grupo, desarrollando su socialización, su intelecto, sus capacidades motoras”. Por eso los papás deben cuidar tres ejes centrales: socialización, actividad motora y el trabajo en grupo. Organiza con sus amigos, primos y vecinos distintas actividades, puedes negociar en el trabajo algunas mañanas libres para ser el papá responsable de los niños una vez a la semana (o el tiempo que te sea posible) y hacer un trato con otros adultos.

Si no puedes pasar mucho tiempo con ellos entre semana, recuerdo que el fin de semana en verano es el momento para ponerte las pilas. Llévalos a museos, reservas naturales y parques, procuren no quedarse en casa.  

Qué es lo mejor

Un buen curso de verano es una excelente opción” dice Luz María “hay que buscar algún espacio en donde los chicos puedan desarrollar su creatividad o realizar actividad física. En casa les espera televisión, videojuegos y/o redes sociales, que sin la supervisión de un adulto, se vuelven peligrosas”. Aunque no se trata de satanizar ni a los videojuegos ni a la tele (o Netflix, obviamente) no es lo único que deben hacer los niños. Hay muchas más opciones que le pueden presentar un hobbie para el futuro o un talento escondido. Además, socializar con otros niños es parte fundamental de su desarrollo. No todos los cursos son caros. Hay opciones gratuitas en centros culturales y museos.

(Re)cursos

Pero si de verdad te es imposible inscribir a tu hijo a uno, la psicóloga propone organizar actividades en casa como que fomenten su creatividad, algo así como crear un curso de verano casero. Si no tienes tanta imaginación, integrarlos a las actividades cotidianas puede ser más divertido –y a la larga, útil- de lo que podría parecer. “sería interesante diseñar actividades domésticas para estas vacaciones, como pintar la casa por ejemplo. El chiste es involucrarlos en los aspectos de la vida cotidiana. Si papá va a lavar el coche, o arreglar los desperfectos de la casa, incorporar a los niños. También es buena opción enseñarles a cocinar, a coser, a lavar” opina Luz María.  Así, además de obtener ayuda extra y mantener a tus hijos ocupados, fomentas que se sientan parte importante de la familia.

Otra estrategia es diseñar un “curso” en el que los niños lean o aprendan a hacer algo nuevo. Los miles de tutoriales disponibles en YouTube son tus nuevos mejores amigos. Intercala lo anterior con paseos cortos. “O sea, combinar la diversión con la obligación”.

Aquí hay tres para que te des una idea:

DoodleAcademy es un canal para aprender a hacer dibujos sencillos:

 

La coreógrafa Mandy  Jiroux tiene tutoriales sencillos de canciones populares que mantendrán entretenidos y en movimiento a tus hijos:

 

HooplaKidz sube recetas ricas y fáciles para niños:

 

Ahora sí, sacúdete la culpa.

¡Felices vacaciones!