Balenciaga y su historia de amor con el encaje

Una exposición en Calais explora la experimentación del diseñador por encaje en más de 70 prendas 

Francia

Una faceta poco conocida del famoso diseñador español Cristóbal Balenciaga es objeto de una muestra presentada hasta el 31 de agosto en Calais (norte de Francia): su amor por el encaje, presente tanto en vestidos ligeros como en trajes de fiesta.

La muestra "Balenciaga, mago del encaje" presentado en el Museo del encaje y la moda de Calais, presenta 75 modelos, ejemplo de la prolífica diversidad del genial creador vasco radicado en París, desde los años 1930 hasta 1967.


"Su amor por el encaje proviene de su origen español, dado que en España se usaba mucho", especialmente en los años 1920, explica a la AFP Catherine Join-Dieterle, curadora de la exposición, que demandó más de dos años y medio de preparación.

Balenciaga quedó impactado por las mujeres representadas en los óleos de Goya en el siglo XVIII, vestidas de encaje con una cinta rosada en la cintura. Varios vestidos de la exposición son la ilustración de este gusto por la cinta rosada y el encaje, sea blanco o negro.

La organización de la muestra iba de suyo para Calais, donde el encaje, confeccionado mecánicamente mediante impresionantes máquinas que realizan en una hora el equivalente a 80.000 horas de trabajo a mano, sigue vendiéndose en todo el mundo, y especialmente en los talleres de la marca Balenciaga.