Crean trajes antibalas inspirados en James Bond

Los trajes, que valen un mínimo de 20 mil dólares, están confeccionados a partir de seis hojas de nanotubos ultra ligeros, introducidos en el forro de la chaqueta.
Daniel Craig como James Bond
Daniel Craig como James Bond (Archivo)

Toronto, Canadá

Una tienda de ropa de Toronto ha creado una línea de trajes antibalas de tres piezas para empresarios y ejecutivos que viajan a zonas peligrosas, inspirándose en el estilo de "James Bond".

David Tran, al frente de los proyectos especiales de la marca Garrison Bespoke en la ciudad canadiense, ideó el traje tras conversar con un cliente que acababa de regresar de un viaje en el extranjero durante el que fue tiroteado.

"Hemos querido crear un auténtico traje de James Bond", afirmó Tran, para quien el invento es innovador en un sector textil afectado por la disminución de la actividad.

Colaboradores de jefes de Estado o de gobierno se han puesto en contacto para vestir a los dirigentes.


Este diseño especial ha dado numerosos dolores de cabeza a los modistos, pero supuesto enormes desafíos tecnológicos ya que, por ejemplo, es imposible utilizar el kevlar, el material con el que se confeccionan los chalecos antibalas, al ser demasiado voluminoso.

Ante este problema, la empresa logró llegar a un acuerdo con uno de los suministradores del Ejército estadounidense, que facilitó material a las fuerzas especiales desplegadas en Irak, reveló Tran, aunque rehusó dar el nombre de las compañías contactadas.

Los trajes, que valen un mínimo de 20 mil dólares, están confeccionados a partir de seis hojas de nanotubos ultra ligeros, introducidos en el forro de la chaqueta, que ofrecen protección a cuchilladas y balas de pequeño calibre pero no restringen los movimientos de quien los viste.

Ofrecen protección a cuchilladas y balas de pequeño calibre pero no restringen los movimientos de quien los viste.


Los potenciales clientes de estos trajes trabajan en las finanzas, la minería o el sector petrolero. Muchos "nos han confesado que cuando están en zonas peligrosas están nerviosos", lo que puede tener "un impacto a la hora de participar en reuniones estratégicas de alto nivel", precisó el experto.

Además, es básico que la protección "sea muy discreta", de lo contrario transmitiría un "mal mensaje, el del miedo, lo que perturbaría la confianza" entre las partes, explicó.

La empresa canadiense ya ha entregado el primer traje antibalas y está elaborando otros seis. Colaboradores de jefes de Estado o de gobierno se han puesto en contacto para vestir a los dirigentes, afirmó Tran.