Whistler: esquí entre dos montañas

 Esta pequeña villa en la Columbia Británica de Canadá, se ha convertido fue diseñada exclusivamente para los deportistas invernales.

Canadá

Al ver los paisajes nevados lo primero que se piensa es salir y jugar con bolas de nieve, una taza de chocolate caliente y, por supuesto, bajar montañas, o al menos varias colinas, deslizándose suavemente y a gran velocidad sobre nieve fresca, casi recién caída.

Uno de los lugares más populares para aprender a esquiar, hacer snowboarding, dar caminatas por el bosque o simplemente para maravillarse ante imponentes paisajes, es Whistler, una pequeña villa de unos 14 mil habitantes en la Columbia Británica, del lado occidental canadiense.

El pequeño pueblo se ubica a tan sólo 44 kilómetros de Vancouver y parece recién sacado de un cuento de hadas: las cabañas, con sus chimeneas siempre encendidas y su pista de hielo resaltan entre dos enormes montañas que se visten de blanco en invierno y se convierten en perfectos lugares para practicar deportes invernales, o que en verano cambian su imagen y se transforman en paisajes de intensos verdes en los que se puede practicar ciclismo de montaña.

Whistler y Blackcomb, las dos montañas unidas en el centro por la pequeña villa, tienen más de 200 pistas para esquiar con distintos niveles de dificultad, así sea desde el más inexperto hasta el experto pueden deslizarse en la nieve con plena seguridad, además de que existen actividades que los niños pueden hacer en un ambiente cuidado y seguro mientras los papás conocen las montañas.

El pueblo fue diseñado para ser una villa de esquí, por lo que sus bares, restaurantes, hoteles y sitios de recreación se encuentran en un rango de 500 metros de las montañas y es un lugar completamente peatonal, haciéndolo aún más seguro para las familias.

Una de las experiencias más sobresalientes de Whistler es experimentar el spa escandinavo, La experiencia consiste en entrar por unos minutos a una pequeña sala de sauna, salir a un área al aire libre y sumergirse entre 20 y 30 segundos en una alberca de agua helada para estimular la circulación y disminuir la inflamación de los músculos. Al salir de la alberca se descansa en un cuarto de vapor con fragancias de eucalipto.


El outfit perfecto para esquiar

La ropa ideal para esquiar incluye estas tres capas:

  1. Primero lo primero: ¡ropa térmica! De esta forma se mantendrá mejor tu calor corporal y el material permitirá que tu piel transpire, es muy importante que el sudor pueda filtrarse.

  2. Segunda capa: un forro polar. Esta segunda capa de ropa es la que realmente te mantendrá calentito durante todo el viaje y te protegerá del frío.

  3. La tercera capa debe protegerte de las inclemencias del tiempo: las rompevientos o enormes chamarras con tela impermeable para que el agua o la nieve no se filtren por entre las costuras son perfectos.

  4. Artículos indispensables: dos pares de guantes, casco, lentes, gorro y, por supuesto, un par de esquís, botas y bastones.

  5. Rentarlo mejor que llevarlo:Los mismos canadienses aseguran que resulta mucho más cómodo rentar un traje completo por los días que estés en la aldea y, para muchas personas, es más que suficiente utilizar la primera capa de playera y mallones térmicos y utilizar únicamente los trajes completos encima pues son bastante gruesos para protegerse del frío.

  6. Prohibido: ¡Jamás! Lo que jamás debes usar para esquiar, hacer snowboarding o incluso para caminar por la aldea, es la mezclilla. Este material absorbe toda la humedad y se enfría muy rápidamente, por lo que no te servirá para guardar tu temperatura.