"Las etiquetas son para las latas, no para las personas"

Coca-Cola lanzó una nueva campaña publicitaria con motivo del Ramadán en Medio Oriente, una región con más de 200 nacionalidades y un mayor número de etiquetas que divide a la gente.
Coca-Cola lanzó la campaña "Las etiquetas son para las latas, no para las personas" con motivo del Ramadán en Medio Oriente.
Coca-Cola lanzó la campaña "Las etiquetas son para las latas, no para las personas" con motivo del Ramadán en Medio Oriente. (Especial )

Torreón, Coahuila

Coca Cola, el gigante de las marcas, marketing y publicidad, sabe que el realizar cualquier cambio en su logotipo puede causar gran impacto en las personas. Prueba de ello, fue la inclusión de nombres propios en sus latas hace unos meses.

Por ello quitó su logo de las latas de refresco en Medio Oriente para promover que las personas dejen de juzgar a los demás sólo por las apariencias.

Las latas que circulan en esta región son las tradicionales, con los colores propios de la marca pero sin la etiqueta Coca Cola, en el reverso de las mismas se lee: "Las etiquetas son para las latas, no para las personas".

En el Medio Oriente, una región con más de 200 nacionalidades y un mayor número de etiquetas que divide a la gente, estas latas de Coca-Cola envían un mensaje poderoso y eterno "un mundo sin etiquetas es un mundo sin diferencias", dice McCann, la agencia detrás de la campaña.

La campaña estará en vigor durante el tiempo que dure el Ramadán, una de las prácticas religiosas más importantes para la población musulmana.

A pesar de que la industria en México no ha emitido declaración alguna respecto a que esta campaña se extienda a nivel mundial, es probable que así sea, tal y como ocurrió con la campaña de las latas personalizadas. La estrategia de la firma es bastante arriesgada, sin embargo propone la abolición de prejuicios.

La campaña está acompañada de un video en You Tube bajo el título de "remove labels this Ramadan" en el que se observa a varios individuos que hablan sobre ellos mismos ante los demás, pero en la oscuridad. 

       


Los hombres discuten varios temas y alcanzan cierto grado de empatía antes de revelarse ante las luces. El grupo es diverso desde personas con discapacidad, con tatuajes, hasta miembros conservadores y se dan cuenta del obstáculo que se genera con los prejuicios.

La gigante refresquera hace un llamado a la gente de todo el mundo, para tomarse tiempo en llegar a conocer a otras personas más allá de una primera impresión.