Claudio Limón, un rostro mexicano en NY

Como parte del proyecto artístico See me take over, los neoyorquinos pudieron observar durante dos días en las pantallas del emblemático crucero de Times Square, la expresión plástica de la faz ...

Ciudad de México

Un rostro tatuado de copioso bigote, cejas pobladas y piel morena, se apoderó por unos días del corazón de Nueva York. Ahí, entre el cruce de Broadway y la Séptima Avenida, entre luces, publicidad y teatros, un mexicano vio exhibida su faz.

Se trata del autorretrato del artista visual y diseñador gráfico Claudio Limón (Jalisco, 1979), quien a finales de julio presentó su obra nada menos que en una de los referentes turísticos del mundo, Times Square, como parte de una intervención organizada por un colectivo internacional.

En esta famosa intersección neoyorquina, que se calcula visitan en jornadas concurridas poco más de 400 mil personas al día, Limón exhibió otras tres piezas como parte de un collage de obras de miles de artistas de todo el mundo que duró una hora.

Pero la ilustración digital de su rostro es punto aparte, pues se exhibió por separado y en tamaño espectacular. “Fue impactante ver mi rostro de ese tamaño y en esas pantallas. Nunca me imaginé estar allí”, afirma el también ilustrador publicitario desde Nueva York para Dominical MILENIO.

La idea de esta ilustración digital que mezcla el hiperrealismo con el folclor mexicano “es representar el orgullo por mi cultura, es por eso que decidí hacer los bordados sobre mi rostro, haciendo referencia a que llevo mi cultura tatuada en la piel”, asegura.

¿En que consistió el proyecto Times Square en NY, cómo se fragua, cómo llegaste hasta ahí?

El evento se llamó See me take over y consistió en tomar las pantallas que generalmente se usan para publicidad y convertirlas en una gran exhibición de arte. Es el tercer año que se realiza y esta vez tuve la suerte de ser invitado; mi imagen fue seleccionada por votaciones en la web del colectivo See; además, participaron artistas de Nueva York y de todo el mundo.

Esta pieza de tu rostro tatuado, ¿fue ex profeso para las pantallas de Times Square?, ¿qué otras piezas fueron proyectadas?

La pieza originalmente fue creada para mi nueva página web y mi identidad, y la idea es representar el orgullo que siento por mi cultura, que la gente me conozca y que de inmediato reconozca algo mexicano, es por eso que decidí hacer los bordados sobre mi rostro. Además de esta obra se proyectaron otras tres ilustraciones, el rostro de una mujer, la imagen de Frida Kahlo y un proyecto personal que hice hace varios años.

¿Cuánto tiempo se expusieron tus imágenes?

Se expusieron dos días, un jueves por la noche y un sábado. El jueves salieron tres ilustraciones mías como parte de un collage masivo y el sábado salió mi autorretrato de todo el tamaño del espectacular.

¿Qué sensación tuviste al ver tu rostro en uno de los lugares más emblemáticos del mundo?

Sentí mucha alegría. Es impactante ver tu obra de ese tamaño y más mi rostro en las pantallas en donde tantas veces había visto solo publicidad y nunca me hubiera imaginado que aparecería ahí. Eso me hacia pensar en todo el camino que me falta por recorrer.

¿Tienes en mente otros proyectos de esa magnitud?

Sí, pero de manera diferente. Tengo proyectos muy ambiciosos donde planeo involucrar pintura en gran formato, ilustración e intervenciones sobre grandes espacios. Este proyecto apenas lo estoy planeando, a la par sigo con mis trabajos de ilustración publicitaria y un proyecto de pequeños murales en las calles de NY.

¿Qué es el colectivo See, y cuál es tu participación ahí?

Es una organización que inició con el nombre de “Artist Wanted” en 2007 en Nueva York, fundada por Jason Goodman y William Etundi Jr., y se dedica a promover creativos de todo el mundo por medio de su página web y una galería ubicada en Long Island City, en Queens. He participado en tres exhibiciones con ellos aquí y tengo mi perfil en su sitio web para compartir lo que hago.

A Claudio Limón la vena artística le viene por herencia; su padre fue rotulista, su madre diseñadora de modas y desde los 10 años tomó clases de pintura. Más tarde se graduó como diseñador gráfico en la Universidad de Guadalajara, pero fue hasta el año pasado cuando dio el gran salto al mudarse a Nueva York.

Define su estilo como una mezcla entre el folclor y la cultura mexicana con influencias naïf y del surrealismo; tiene una larga trayectoria en el diseño publicitario, trabajando en campañas de Honda, Sears, American Express, Jimador y Camel, entre otros.

Eres originario de Arandas y radicas ahora en NY, ¿cómo ha sido tu experiencia?

Es una experiencia de mucho contraste, imagínate, venir de un pueblo y mudarte a una ciudad tan grande y cosmopolita como ésta, todo te sorprende: la cantidad de personas, las nacionalidades, la mezcla de culturas, inclusive el aire acondicionado, aunque suene gracioso pero es verdad. En mi pueblo es raro el lugar que tiene aire o calefacción y el primer día que llegué me enfermé por la falta de costumbre. Aquí encuentras miles de estímulos en todos los sentidos, mucho aprendizaje y, además, constante inspiración. He tenido un recibimiento excelente por parte de la ciudad, fue el momento preciso para estar aquí porque todo se ha dado de la mejor manera.

Cuéntanos sobre tus piezas para Money Shot

Participé con una pintura, la exhibición se realizó para presentar a los nuevos miembros del colectivo. Money Shot representa lo más llamativo, lo imponente o la escena más cara de una película pornográfica. Además de representar también el mejor trabajo o pieza que alguien haya ejecutado. En este caso decidí crear una especie de “mexican gay money shot” titulado Bendito Placer.

Hablando de Jalisco y su cultura conservadora, ¿qué opinan tus paisanos de tu obra para Money Shot?

Hay diversas opiniones, como siempre sucede, pero aunque es una cultura conservadora, los jaliscienses están abriéndose a nuevas propuestas. La obra está creada de una manera muy sencilla, con una gama de colores limitada, pero muy llamativa y creo que es elegante, aunque el tema es sexual, no se siente así a la primera impresión.

En más de 10 años de carrera, ¿qué tan fácil ha sido abrirte paso en el medio del arte, en particular cuando se piense que el diseño no es un arte como tal?

No ha sido nada fácil, en especial cuando era muy joven, porque mucha gente no confiaba en mí y varias veces me pusieron a prueba pensando que alguien más hacia mis proyectos. Además, el arte no era algo que importara en mi pueblo, realmente éramos pocos artistas y nuestro trabajo no se valoraba mucho; sin embargo, poco a poco mis obras se fueron abriendo paso. Después combiné mis dos pasiones, el diseño y la pintura, y esto me fue ayudando.

Sé que eres amante del arte mexicano. ¿Qué influencias tiene en tu trabajo, crees ser un representante digno?

En definitiva estoy influido por el arte mexicano, en especial por el arte wixárita o huichol. Acerca de ser un digno representante creo que el tiempo y la gente lo dirán, yo me siento muy orgulloso de ser mexicano y me interesa mucho que México se siga conociendo por nuestros grandes artistas. Uno de mis objetivos es ser un digno representante del arte mexicano y creo que la forma de conseguirlo es trabajando, creando y posicionar mi obra en otras partes del mundo.

Tu padre fue rotulista, ¿qué opinas de este oficio a punto de extinción?

Es un oficio increíble y nada fácil. Crear letras tan diferentes, calcular espacios, inclinaciones, es admirable y es algo que ahora hacemos muy fácilmente en la computadora, pero pensar hacerlo a mano es digno de admiración. Desafortunadamente, en México el oficio está por extinguirse, pero estoy seguro de que resurgirá; por ejemplo, aquí en Nueva York, es muy común ver anuncios hechos a mano por toda la ciudad, el oficio se valora y está de moda.


PIES DE FOTO

1.- Su retrato de Frida se exhibió también en la Gran Manzana.

2.- Pieza erótica exhibida en el Money Shot.