Científicos croatas entrenan abejas para detectar campos de minas

Su equipo realiza esta investigación desde hace cinco años en el Centro croata de desmantelamiento de minas (HCR-CTRO) y, desde hace dos, dentro del proyecto “Tiramisu”, financiado por la Comisión ...
Su entrenamiento dura cinco días, el de los perros años.
Su entrenamiento dura cinco días, el de los perros años. (Emmanouil Filippou/AFP)

Zagreb

Un grupo de abejas vuela por el campo buscando flores, pero, sin saberlo, encuentra algo más: el “entrenamiento” al que han sido sometidas por científicos croatas les lleva a localizar un campo de minas.

La idea de convertir a los congéneres de Maya en artificieros ha sido de un grupo de expertos de la Facultad de Agronomía de Zagreb, que han logrado que las abejas identifiquen el olor de explosivos con fuentes de alimento.

“En la naturaleza, las abejas asocian el perfume de las flores con la comida. Nosotros alimentamos a las abejas en espacios en que hay olor de explosivos, para que, cuando las soltamos, busquen ese mismo olor en terrenos minados”, explicó Nikola Kezic, jefe del proyecto.

Su equipo realiza esta investigación desde hace cinco años en el Centro croata de desmantelamiento de minas (HCR-CTRO) y, desde hace dos, dentro del proyecto “Tiramisu”, financiado por la Comisión Europea.

“Cuando soltamos a las abejas entrenadas, seguimos sus movimientos con cámaras termográficas, que graban las nubes de calor que las abejas emanan al volar”, aclara Kezic.

De esta forma se obtiene una imagen geo-codificada que muestra los puntos de mayor concentración de abejas, lugares sospechosos de contener minas.

“Mientras a los perros hay que entrenarlos durante años, las abejas aprenden a buscar explosivos en cuatro o cinco días”, asegura el profesor, que agrega que el inconveniente es la breve memoria de estos insectos.

“Su memoria dura solo para una salida al terreno, luego hay que repetir el entrenamiento. Pero eso no es ningún problema. Tengo 100 colmenas y preparo cada una para una fecha determinada”, relata.

Las abejas pueden sentir el olor del explosivo a 3 kilómetros, por lo que el sistema de las abejas artificieras es ideal para limpiar terrenos de hasta 500 metros de longitud.

Según datos oficiales, más de mil 470 personas han sufrido desde 1991 accidentes con minas, los que dejaron mil 120 heridos graves y 509 muertos.

Más de veinte años después del fin de la guerra, unos 673 kilómetros cuadrados, el 1.2 por ciento del territorio de Croacia, podría esconder aún hasta 90 mil minas no detonadas, sin contar una cantidad desconocida de otros artefactos explosivos.