Disfruta la ruta del vino en Chile

Conoce las principales viñas y los glampings de moda en uno de los destinos turísticos más importantes de Chile.

Chile

Según el actor Humphrey Bogart, el mundo entero tiene más o menos tres vasos de vino de retraso. Sin embargo, si estás visitando Chile lo más seguro es que éste, afortunadamente, no sea tu caso. ¿La razón? Cerca de Santiago se encuentran, concentrados en seis bellísimos valles, los mejores viñedos del país. Con más de 400 años de historia vitivinícola, el país ofrece una variada carta de vinos que, como catador experto o amateur, no puedes perderte.

Sin duda, la zona con más historia vitivinícola es el Valle del Maipo ya que fue aquí donde los conquistadores españoles fundaron las primeras viñas del país. El clima en el valle es ideal para el cultivo de cepas para vino tinto, como: cabernet sauvignon, merlot, carménère, syrah, cabernet franc y malbec. La viña Concha Y Toro, principal exportadora de vino en Latinoamérica, está ubicada en Maipo y es una parada obligada en cualquier ruta del vino.

Con una copa en mano, en Concha y Toro se puede recorrer el parque, de clara inspiración francesa, la casa de verano del fundador, construida a finales del siglo XIX, el viñedo de Pirque Viejo y la famosa bodega Casillero Del Diablo; el cabernet sauvignon de esta bodega es, en gran medida, responsable de la popularidad del vino chileno. Ya sea por su belleza natural o sus excelentes productos, Concha y Toro es uno de los principales atractivos de Santiago.

El Valle de Rapel, conformado por las zonas de Cachapoal y Colchagua, ha ganado bastante popularidad en las últimas décadas debido a su excelente producción de vinos. La viña Lapostolle, el escenario perfecto para la vitivinicultura y el diseño, se encuentra aquí. Si no cuentas con mucho tiempo, te recomendamos el tour por las bodegas; en éste, descubrirás el proceso y la metodología necesarios para producir el reconocido Clos Apalta.

Sin embargo, si cuentas con unos días, no puedes perderte Lapostolle Residence. Con sólo cuatro casitas, no hay lugar más íntimo y exclusivo en Colchagua. La vista, además, es espectacular. Para los aventureros las actividades principales son las cabalgatas, el ciclismo de montaña y el senderismo por bosques silvestres. Los que buscan relajarse, en cambio, tienen al alcance una hermosa piscina, masajes en la privacidad de su casita y clases de Yoga.

Nuestra última parada en esta ruta del vino es Casa de Silva, en Colchagua. ¿Qué mejor que terminar el día con una deliciosa selección de carnes y una copa de vino? El restaurante ofrece una rica muestra de la gastronomía del campo chileno y una vista bellísima de la Cordillera de los Andes. Como entretenimiento, podrás ver en acción al equipo de Polo de Casa Silva o a los Huasos chilenos en una demostración de rodeo.

Glamping cinco estrellas

Si prefieres estar cerca de la naturaleza, sin que esto signifique sacrificar comodidad y glamour, entonces te recomendamos Colchagua Camp, el primer Glamping (camping 5 estrellas) de Colchagua. Sus domos están equipados para dos personas y si decides hospedarte aquí podrás disfrutar de una ducha solar con hidromasaje, una terraza y un hot tub. Las actividades son variadas: desde trekking hasta degustaciones de vino