Holbox: una isla encantada

Todos los tonos de azul y un gigante manglar son los principales habitantes de esta isla ubicada entre las aguas del Caribe y del Golfo de México en la península de Yucatán. 

Holbox

Al mediodía, el sol radiante hace que el agua de este rincón sea tan blanco como un paisaje de nieve. Hacia el horizonte, los tonos del mar son distintos al resto del Caribe Mexicano porque esta isla es la frontera que mezcla las aguas turquesa del Caribe y el azul verdoso del Golfo de México. Basta bajarse de la lancha para darse cuenta que aquí cualquier sueño es posible. Por ejemplo, caminar sobre el mar y comer en las Nubes. De verdad. No es un disparate.

Uno puede adentrarse varios metros en esta playa y el nivel del mar nunca subirá más allá de tus tobillos. A tus pies, llegarán suaves olas bañadas de todos los tonos de azul. El camino desde Cancún a Holbox es largo. Alrededor de dos horas y media en auto hasta el puerto de Chiquilá, donde habrá que tomar una embarcación que en pocos minutos se acerca a la misteriosa isla de Holbox, una villa de pescadores cuyo pavimento es sólo arena blanca.

For the Elite Traveler

Casi al final de la zona hotelera, hay un lugar para cumplir otro deseo imposible: comer en las Nubes. Sí, el hotel Las Nubes de Holbox tiene una de las mejores cocinas de la isla. Al llegar, los meseros te reciben con un vaso de refrescante agua de coco con un toque de ron. El ceviche y el pescado con verduras y arroz están tan frescos como la brisa que llega a la terraza mientras transcurren las horas. Para reposar la comida, recomendamos subir al mirador de este hotel. Aquí es posible ver la inmensidad del manglar, el mayor habitante de esta isla encantada. Por la noche, tal vez se antoje ir a Casa Sandra  para bailar al ritmo de la música cubana, tomar unos mojitos y consentirse con otra de las mejores cocinas de la isla.

Si los encantos de la isla logran seducirte al máximo, sus habitantes te compartirán uno de sus secretos. Para descubrirlo, tienes que rozar tu lengua en una hoja del mangle rojo. Como este árbol vive a la orilla del mar, su sabor es tan salado que tendrás mucha sed. Y entonces, habrás completado el conjuro: “¡Volverás a Holbox!”, augura sonriente uno de los guías locales.

Un destino encantado

Además de reposar frente al mar y dejarse bañar por las suaves olas, hay otros atractivos en esta pequeña isla.


Por temporadas

-Durante el verano

Puedes nadar con el tiburón ballena, el pez más grande del mundo pues llega a medir hasta 14 metros. Esta exótica especie sólo escoge las costas cálidas de lugares tan exóticos como Indonesia, Sudáfrica, Filipinas, Madagascar, Mozambique, o Yucatán. Durante el verano, lleva un buen repelente porque los mosquitos harán de las suyas

-Para el otoño

Reserva tu lugar para la Tercera Muestra Gastronómica de Holbox que se realizará del 15 al 18 de octubre. En la primera edición, el sibarita Marco Beteta y la chef Patricia Quintana fueron parte del jurado.

-En primavera

El viento sopla tan fuerte que quizá sea la mejor época para practicar el kite surfing (surfear en estas aguas bajas dejándose arrastrar por el viento con ayuda de una especie de paracaídas). 


Todo el año

-El paraíso

Holbox se mantiene como una villa de pescadores y sin importar la temporada, los amantes de la pesca encontrarán aquí un lugar de ensueño. La pesca del día puede ser desde una langosta hasta peces más exóticos.

-Refréscate

La laguna de Yalahao es un manantial de agua fresca que los mayas de la región usaban para beber e incluso, se cuenta que este rincón escondido estuvo cubierto de piedras de jade que los piratas españoles se robaron para hacer el templo de Boca Iglesias.

-Lo mejor

¡La pizza de langosta! Originalmente sólo la servían en la pizzería Edelyn en la plaza principal pero ahora hay otros restaurantes que también ofrecen este platillo. Otra delicia local es la nieve de chico zapote de los helados Maresa que hay por toda la isla.

-La isla desierta sí existe

Nadie vive en la Isla de los Pájaros, excepto muchísimas aves que sólo podrás ver por la mañana o al atardecer en tus próximas vacaciones.