Biarritz: entre el lujo y la tradición

La encantadora ciudad de la costa francesa ha enamorado a familias reales europeas, y el ambiente relajado de su tradición surfista se mezcla con el lujo y la exclusividad de sus palacios y playas.

Barritz

En Biarritz se respiran muchos mundos: el lujo, el ambiente surf, la historia, una arraigada tradición vasca y el aire francés de su preciosa arquitectura.

Por eso es única, encanta y se convierte en el lugar favorito de los vacacionistas que se enamoran de su clima, calles, playas y, por supuesto, de su comida.

La entrada a esta pequeña ciudad sorprende desde el inicio. Los antiguos palacios del siglo XIX perfectamente conservados, regalan un viaje por el tiempo, como cuando la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III, se enamoró del puerto e hizo de este encantador lugar su refugio de verano.

¿Cuál es el mejor lugar para hospedarse en Barritz?

El palacio de la emperatriz: el HÔtel Du Palais es hoy el lugar más exclusivo de la ciudad. Su construcción data de 1855 y a lo largo de su historia ha alojado a familias reales y la burguesía europea, y con el tiempo se ha convertido en uno de los mayores atractivos de la ciudad que durante años fue conocida como “la reina de las playas y la playa de los reyes”.

Conoce más:

Biarritz tiene más de 6 kilómetros de plages de arena fina y algas marinas que proveen de minerales extra al agua salada que son benéficas para el cuerpo. Por esto, existen balnearios que ofrecen, entre otras cosas, talasoterapia.

¿Ir de shopping en Biarritz?

 A lo largo de sus calles Rue du Port Vieux, Rue Mazagran y Rue Gambetta, puedes encontrar tiendas como Hermès o Galeries Lafayette, y pequeñas tiendas de productos locales.

Una de las recomendaciones de Oriol Cortés, director de Marketing de Mundo Joven, es visitar los restaurantes tradicionales de la ciudad, donde encontrarás platillos tradicionales vascos y los mejores vinos de Burdeos.