Vino y gastronomía en Burdeos

Descubre una de las regiones vitivinícolas más famosa del mundo en una aventura de seis días sobre ruedas, y aprovecha para deleitar tu paladar en sus mejores bistrós.

Burdeos

Disfruta de las maravillas de Burdeos y aprovecha las rutas del vino y su excelente apuesta gastronómica. 

Garantía gourmet

Empieza tu recorrido en el Château Cordeillan-Bages, una mansión que mantiene el encanto del sigo XVII en sus 28 habitaciones. ¿El Verdadero atractivo del hotel? El chef de garantía Michelin,  Jean-Luc Rocha, quien combina aromas y texturas para crear platillos que mariden en perfecta armonía con los vinos de la región. Una comida suya hace que el viaje a través del Atlántico valga la pena. 

Tradición local

En el corazón de Saint-Émilion se encuentra el hotel Hostellerie de Plaisance, un santuario de confort que invita a la meditación. En la cocina, el chef Cédric Béchade respeta las tradiciones y productos locales; mientras que el sommelier, Benoit Gelin, trae a tu mesa los vinos más destacados de esta villa medieval, acompañados de queso y pan recién horneado.

Sabor hogareño

Amplias áreas verdes, una terraza soleada, interiores acogedores y una cocina excepcional, personifican el carácter de Le Vieux Logis en Tremolat. Aprovecha tu estancia para contemplar el paisaje mientras disfrutas un desayuno en el jardín o una cena acogedora en el gran comedor. La sazón sencilla y deliciosa de Vincent Arnould te hará sentir como en casa.

Ruta de paisaje

1 - Para empezar

El tour comienza cerca de Margaux y sigue la legendaria Route des Châteaux. Pasarás por una franja de viñedos a lo largo del estuario de Gironda hasta llegar a Pauillac, donde conocerás los pueblos pintorescos de Leyssac y Saint-Estèphe. Por la noche te espera un descanso de ensueño en el Château Cordeillan-Bages y un festín gourmet a cargo del chef con dos estrellas Michelin, Jean-Luc Rocha.

2. Ciclistas expertos

Pedalea por el río hacia la ciudadela de Blaye, un complejo militar del siglo XVII con acantilados impresionantes. Después haz una parada en Bourg para un almuerzo en un bistró típico. Si eres un ciclista ambicioso tendrás la oportunidad de completar los 100 kilómetros, hasta la histórica ciudad de Saint-Émilion, o puedes optar por un taxi. Aprovecha tu estancia en el exclusivo hotel Hostellerie De Plaisance para conocer una de las bodegas subterráneas más antiguas de la ciudad y cierra con una degustación de vino.

3. Región del vino

Este día debes dedicarlo a conocer Saint-Émilion, hogar ancestral de los mejores Merlot del mundo. Nombres legendarios como Cheval Blanc y Château Angelus se producen aquí, además tendrás la oportunidad de visitar los viñedos de Château Petrus y Chatea Figeac.

4. Entre castillos

Viaja en auto hasta el valle de Dordoña y visita el imponente Castillo de Beynac, donde un guía especializado te empapará de historia. Después monta tu bicicleta y pasea entre bosques de roble, campos de tabaco, pequeñas villas y castillos, hasta llegar a Le Vieux Logis en Trémolat.

5. Un poco de historia

Es momento de transportarte a la prehistoria y pedalear hasta la Cueva de Rouffignac, que alguna vez fue hogar de mamuts y otros animales. Un arqueólogo te explicará los dibujos que cobran vida en las paredes. De regreso pasarás por granjas y pequeños pueblos a lo largo del río Vézère.

6. Au revoir !

Después del desayuno, dirígete a la parada de tren de Trémolat para volver Burdeos o aprovecha las conexiones hacia París. Bon voyage !

 Belleza Medieval

  • Situado en lo alto de una colina y rodeado de viñedos, Saint-Émilion es un pueblo declarado Patrimonio de la Humanidad. Este símbolo de la elegancia francesa te transportará a una época de calles empedradas alejada del bullicio citadino.
  • Prueba la cocina tradicional en alguna de sus brasseries, la mayoría están ubicadas en cavas o edificios centenarios como Lard Et Bouchon.
  • No te pierdas los mercadillos que se celebran en la zona, el Marché du Goût (Mercado del sabor) se lleva a cabo en octubre.
  • Si eres amante de la pintura visita la galería Le Passage De La Cadéne, donde encontrarás una amplia selección de acuarelas francesas del siglo XIX y principios del siglo XX.
  • En este lugar la cultura del vino mantiene sus raíces tradicionales, ya que muchas de sus viñas se recogen de manera artesanal y sin maquinaria.