Arquitectura y diseño en las playas de Australia

Scarborough, Australia es el escenario perfecto de este club, donde diferentes referencias e inspiraciones crearon un estilo único en arquitectura. 

Australia

El nuevo Matisse Beach Club por fin ha abierto sus puertas y su espacio combina un juego colores brillantes, esquinas iluminadas y elementos asimétricos, todo en un solo sitio. Sin duda un lugar atractivo para el ojo del diseñador y para el público conocedor.

Este nuevo club se localiza en la icónica playa de Scarborough en Australia, una ciudad que ha crecido rápidamente en el ramo de la hospitalidad con la apertura de una gama de atractivos cafés y restaurantes. El diseño de este fascinante espacio fue realizado por la firma australiana Oldfield Knott Architects.

La intención principal de la propuesta es proyectar un ambiente de un club internacional, así como un escape de la rutina y de lo conocido.

Se diseñó una experiencia donde el visitante pudiera sentir que se adentraba a un lugar lejano, a una nueva aventura.

Bajo el programa de necesidades, el conjunto incluye seis cabañas, cada una representando a un club diferente de algún lugar paradisiaco del mundo. En cuanto a la aplicación de materiales, se utilizaron maderas, resinas y yeso pulido para proyectar una atmósfera relajada y vacacional, mientras que se implementaron tablones de madera lavada en la parte posterior del bar y en un plafón con forma ondulada, que sirven como puntos de referencia o encuentro.

La paleta de colores se definió en tonos neutros de blanco y gris, mientras que los acentos de color y contraste se aplicaron en las cabañas para crear una identidad divertida y seductora. De la misma manera, la selección de mobiliario de la casa

Vondom le imprimió un carácter sofisticado y sugerente.

El motivo recurrente y uno de los elementos clave fue la iluminación, que se convirtió en la personalidad espacial y uno de sus mayores rasgos distintivos. Los efectos de luz que se utilizan en diversos tonos intensos, tanto en el exterior como en el interior, siempre enfatizan la línea de la geometría de las cabañas.

Para completar la atmósfera de un proyecto integral, fotografías de gran formato de diferentes clubs de playa icónicos de los años 50 fueron colocadas puntualmente, con el objetivo provocar una explosión visual y dotar de vida al espacio.

Se puede destacar, que el club tiene una clara identidad, pero irónicamente siempre trata de hacer referencia a otros sitios reconocidos e internacionales, e incluso lugares famosos del pasado, lo cual es una estrategia interesante, ya que destaca por su propio sello distintivo, pero al mismo tiempo rinde homenaje a los grandes y aprovecha el gusto por la excentricidad de sus clientes.

Desde un punto de vista, el éxito de este club yace, entre otras cosas, en que la definición de materiales es notoriamente al mínimo. Únicamente los acentos de color a través los accesorios y la luz lo revisten de diversas maneras, haciéndolo impredecible. Además no abruma al visitante, sino que lo mantiene a la expectativa.

La experiencia que ofrece el Matisse Beach Club es claro, directo y con un toque de nostalgia. Indudablemente es un lugar que queda plasmado en la memoria del visitante y que se convertirá en un referente en el panorama del entretenimiento en la playa de Scarborough.