De regreso a los orígenes

El arquitecto Juan Pablo Serrano, socio del despacho Serrano Monjaraz, nos explica en qué consiste la arquitectura sustentable, al tiempo que nos aclara varios puntos sobre el concepto.

Adecuarse al sitio, aprovechar su orientación, utilizar los recursos que se encuentran alrededor del mismo, trabajar con lo que se tiene en el lugar, en resumen: plantear una propuesta que responda de la mejor manera al entorno en el que se ubicará un inmueble. Esto es para Juan Pablo Serrano lo que caracteriza un proyecto que verdaderamente puede llamarse sustentable. Esto, explica, implica conocer a profundidad las características del sitio, para lo cual es necesario llevar a cabo un análisis bioclimático. Este estudio reflejará la orientación del sol durante todo el año, los vientos dominantes, los escurrimientos naturales así como la naturaleza circundante. A ello hay que sumar las características topográficas y la infraestructura del lugar.

Nunca está de más repasar cómo se ha resuelto la construcción a través del tiempo y qué materiales se han usado. Todo este conjunto de medidas, complementado con los avances tecnológicos, permiten generar una arquitectura sustentable del siglo XXI.

Básico en un proyecto que se pretende sea sustentable, asegura Serrano, es distribuir los espacios teniendo en mente las orientaciones que son adecuadas a cada uno. Es así como un desayunador deberá estar ubicado hacia el oriente para que por la mañana le dé el sol. Para una sala de televisión o cuarto de juegos que se usará durante la tarde, la orientación poniente será la más adecuada; un espacio que necesite ser caliente tendrá que estar ubicado hacia el sur, mientras que para evitar que se eleve la temperatura en un lugar de trabajo, como la cocina o la lavandería, habrá que orientarlo hacia el norte.

Al tocar el tema de las casas o edificios “inteligentes” en relación son la sustentabilidad, el Arquitecto nos comenta que lo que en realidad hacen es usar la tecnología para resolver los problemas que no solucionan por sí mismas la arquitectura y la estructura originales de un edificio. Lo ideal, agrega, es tener una combinación de estos sistemas activos “inteligentes”, como bombas, motores, filtros, coladeras y leds, con elementos pasivos arquitectónicos, que son volados, muros gruesos con aislantes, ventilación cruzada, chimeneas y domos, para tener un equilibrio óptimo.

Sustentabilidad vs estética y costos

¿Pueden la sustentabilidad y estética convivir en una vivienda? Serrano asegura que estas cualidades no están reñidas. Este erróneo concepto sobre la arquitectura sustentable prevalece porque los técnicos son ajenos a la arquitectura. Al respecto nuestro el arquitecto insiste en el hecho de que la buena arquitectura debe de resolver el óptimo desempeño energético de una casa, primero, de forma pasiva, a través de los elementos arquitectónicos, como se ha hecho en los últimos siglos y, posteriormente de forma activa, apoyándose en la nueva tecnología. Otro falsa idea sobre las casas sustentables es su costo. Serrano asegura que el presupuesto de un proyecto de este tipo no debe ser un dos o cinco por ciento superior al de un proyecto no sustentable. A la larga, agrega, el desembolso inicial se verá reflejado en un ahorro permanente.

Para finalizar, no dejamos de lado lo referente a las innovaciones que veremos en el futuro. En opinión de Juan Pablo, los avances, más que en nuevos materiales, en una tecnología extrema o en una arquitectura “espacial” como la que se manejó en los 60’s, dependerán de retomar los mismos elementos milenarios y combinarlos con tecnología actual, en regresar a los orígenes pero de una manera contemporánea.