Entrevista: Luis de Regil, el arquitecto imparable

Es mexicano, pero ha trabajado en varios países y diseñado algunos de los edificios más emblemáticos de la Ciudad de México. A continuación nos habla acerca de sus próximos proyectos.
Perfeccionista y contemporáneo, el arquitecto de Regil asegura que  aún queda mucho por hacer en el campo arquitectónico, a pesar de  que sus proyectos son incontables.
Perfeccionista y contemporáneo, el arquitecto de Regil asegura que aún queda mucho por hacer en el campo arquitectónico, a pesar de que sus proyectos son incontables. (Cortesía De Regil Arquitectos)

Luis Alonso de Regil es un arquitecto que parece haberlo hecho todo. Ha participado en la realización de residencias, edificios de departamentos, hoteles, museos, boutiques, clínicas hospitalarias y hasta un aeropuerto. Ha colaborado con reconocidos colegas nacionales, como Teodoro González de León y Francisco Serrano, y extranjeros, como Toyo Ito, Mark Guard Ltd. y Stubbins Arquitectos.

Desde joven siempre tuvo el gusto por observar los edificios y las casas que veía en el paisaje urbano y seleccionaba sus favoritas. En un principio quería ser diseñador industrial, pero luego de una larga plática con su padre, llegó a la conclusión que como arquitecto también podría hacer diseño industrial. Así que decidió estudiar en la Universidad Iberoamericana.

A partir de entonces, los retos profesionales no han parado, porque para Regil el mayor desafío es siempre su siguiente proyecto y cada uno tiene sus encantos. Aunque, confiesa, al concluir un trabajo aparece la inquietud de que si lo volviera a hacer qué cosas modificaría para mejorarlo, es un perfeccionista.

Sin embargo, lo más difícil es transmitirle al cliente lo que planea diseñar y que al término, éste quede satisfecho tanto desde el punto de vista estético y de diseño como de la relación profesional.

Como voz de la experiencia en estos terrenos, una pregunta obligada era cómo ve el futuro de esta disciplina en México, a lo que respondió que es un gran reto, ya que el crecimiento del país ha sido explosivo y eso ha creado grandes carencias y necesidades.

La población que se involucra en la arquitectura, dice, es predominantemente joven y conocedora no sólo de lo que se hace en México sino en el mundo, eso contribuye a que los arquitectos estén al día y sobre todo preparados profesionalmente, porque también los avances tecnológicos en la construcción son cada día más innovadores.

Otro gran reto, prosigue, es el aspecto político, pues hay que convencer a los gobernantes que el hacer buena arquitectura es un beneficio social, que se debe invertir en escuelas, hospitales, vivienda, aeropuertos y centros deportivos, y lo mejor es que tanto el sector público como el privado se involucren.

Actualmente, De Regil Arquitectos en colaboración con la constructora Agatha, realizan algunos proyectos residenciales en la zona de Polanco y otras áreas del poniente de la Ciudad de México, en los que se prioriza el diseño y la calidad de la arquitectura.

La creación de edificios de departamentos es una tendencia, explica, por dos razones primordiales: la primera es que los servicios que proporciona la ciudad son cada vez más caros y difíciles de realizar y en un esquema vertical de vivienda se optimizan los servicios, y la segunda, es el alto costo que se ha generado en el mercado inmobiliario por la escasez de terrenos para desarrollos habitacionales, lo que ha encarecido la vivienda unifamiliar.

Al tener una vivienda de este tipo, el costo del terreno se prorratea entre el número de departamentos. Además, también estos ahorros son para el gobierno, en cuanto a seguridad, alumbrado público, recolección de basura y más factores.

De todo este quehacer Luis Alonso de Regil, quien también es asesor arquitectónico de la embajada británica, se queda con las grandes experiencias en el aspecto profesional y humano. Concluye diciendo que aún le falta realizar arquitectura religiosa y de conjunto, donde se entrelazan lo residencial, oficinas y comercios