El estilo clásico mexicano se reinventa.

Espacios abiertos,yuxtaposición de materiales y la delgada línea entre lo actual y el pasado, se convierten en el main focus de estos cinco proyectos con esencia nacional.
Estilo mexicano
Estilo mexicano (Cortesía)

México

Ya sea a la orilla del mar, enclavadas en una montaña o en medio de una carretera, estas casas demuestran que el estilo mexicano ha traspasado la barrera del tiempo y se convierte en un referente del diseño contemporáneo.

Concreto, madera, metal y vidrio juegan un papel trascendental en su desarrollo. Además, elementos como los espacios abiertos, la luz solar y la naturaleza complementan las propuestas.


Casa Briones

Rafael Pardo fue el encargado de hacer realidad esta escultura habitable. Sobre la

Carretera Antigua Xalapa - Coatepec, en Veracruz, la imponente casa Briones se compone de un juego de volúmenes equilibrados de concreto blanco.

Sus dobles alturas dejan que la luz natural permee el espacio, visualizando las diferentes texturas del concreto, logrando un juego de llenos y vacíos. Como elemento central, un puente de cristal conduce a la zona íntima, delimitando el terreno privado del público.

Su fachada presenta una dualidad frontal y trasera.De cara, sus ventanas son angostas y casi inexistentes, mientras que por detrás los ventanales de piso a techo permiten una unificación virtual con la naturaleza.


Casa WS 52

Ubicada en Mérida, Yucatán, la casa WS 52 es un ejemplo de la evolución del diseño a¿ través del tiempo. Taller Estilo Arquitectura, despacho encargado de la creación de este proyecto, unificó su diseño colonial, los remanentes neoclásicos y la funcionalidad de los 80, trayéndolos a la contemporaneidad.

Para ello, se hizo uso de pisos de pasta y acabados en madera, concreto y metal, que pueden verse por todo el lugar. Arcos acristalados y techos de doble altura dotan a la vivienda de espacio y luz natural.

A su vez, el patio central juega un papel trascendental, creando una armoniosa relación entre exterior e interior. La piscina se convierte en punto de reunión, de descanso y como objeto decorativo.


Quinta Zambrano

Desarrollado por la firma de arte creativa L’Art de Vivre, de la interiorista mexicana Adriana J. Flores, este proyecto residencial de vastos jardines gira en torno a dos espacios: la cocina y el baño principal.

En el primero, los materiales juegan una sinergia entre lo rústico y lo moderno. Cuarzo negro en la cubierta, acero antiguo en los bancos y lámparas de diseño actual saltan a la vista mientras se observa el jardín adornado al centro por una escultura de raíces y ramas.

En el baño, el punto focal lo roba un muro lateral con juego de marcos, molduras y repisas.

Una regadera programada con diferentes salidas de agua completa el espacio.


Casa TDA

El origen es el material. Con esta premisa, casa TDA por Eduardo Cadaval & Clara Solà-Morales, se devela en Puerto Escondido, Oaxaca.

Hecha completamente en concreto debido a las altas temperaturas, el salitre y la escasa mano de obra del lugar, la edificación presenta un diseño que puede abrirse completamente al exterior o encerrarse en sí mismo.

Se define en tres condiciones: un cuerpo-torre, un cuerpo de habitaciones suspendido sobre el agua y la botánica del jardín, y un tercer espacio amplio y fresco, catalizador de las actividades de la casa.

La idea de la vivir en simplicidad dentro del espacio rígido, se ejemplifica en las suaves hamacas que se aferran a la estructura. Con esto, y la apertura de sus espacios, busca un ideal de vida en el exterior, en comunidad. Una utopía vital mexicana.