Envidiable casa en Los Cabos

Ubicada en las playas de San José del Cabo, México, esta lujosa residencia con esencia tradicional mexicana logra un ambiente de elegancia y calidez.

México

Este proyecto fue diseñado y construido para un cliente canadiense, el cual buscaba, en sus propias palabras, “la fusión de elementos tradicionales mexicanos con toques masculinos industriales chic”. Al mismo tiempo, la casa debía ser lo suficientemente elegante para recibir visitas y además invitar a los habitantes a divertirse sin preocupaciones.

La vivienda fue realizada por la diseñadora de interiores Sandra Espinet, quien tiene su firma en Los Ángeles y en San José del Cabo. El proyecto cuenta con una extensión de 883 m2 y fue terminado en diciembre de 2013. Se localiza sobre una montaña que observa directamente el Mar de Cortés y cuenta con vistas magníficas de las montañas del desierto de Baja California.

Las primeras ideas que se utilizaron durante la conceptualización del proyecto fueron fuerza y permanencia; se buscó crear un espacio personalizado de acuerdo al estilo de vida de los clientes sin seguir ningún tipo de tendencia.

El programa del proyecto incluye cuatro habitaciones y cinco baños, lo cual parece poco para una construcción de esa magnitud. Los clientes prefirieron que fueran más amplios para obtener una mayor calidad espacial. Hay que enfatizar que cada habitación tiene una terraza privada y por sus dimensiones, da la sensación de estar en un cuarto principal, lo cual permite que todos los usuarios se sientan cómodos.

El concepto principal de diseño se basó en aplicar colores naturales, como bronce, crema y terracota, que complementan la paleta con turquesas, verdes y azules océano, para acentuar la calidez y la masculinidad en la gama de color.

El cuarto de entretenimiento fue diseñado para albergar a la mayor cantidad de personas sentadas cómodamente, para esto se seleccionó un sofá en forma de “u”. De la misma manera, para darle un toque cálido y acústico, se utilizaron muros de yeso recubiertos de piel veneciana café para dividir este espacio de entretenimiento del resto de la casa.

Para hacer énfasis en la elegancia y el lujo, la habitación principal cuenta con un jacuzzi privado en la terraza, un beneficio único que diferencia esta recámara del resto, lo cual la convierte en un espacio exquisito.

Todas las áreas exteriores se diseñaron en función del interior, es decir como una extensión del mismo, ofreciendo también una experiencia de habitar exterior. Adaptándose perfectamente al entorno y para obtener el mayor provecho del clima cálido de la zona, se diseñaron terrazas exteriores, así como una alberca, la cual tiene una chimenea enterrada y un jacuzzi para 12 personas.

En una de las áreas comunes, se colocó un comedor para 10 personas con luminarias en tonos bronce, una chimenea y algunos sillones que fueron pensados para crear un espacio más relajado lounge y como área de bar. Se puede destacar, que todas las piezas de piso y mosaicos fueron especialmente diseñadas para esta residencia, que fuero la base para la paleta de colores. En sintonía a esta gama de color, se diseñaron las cubiertas de la cocina en cuarcita de tonos cafés, cremas y negros En el área social, también se incluyeron luminarias con lámparas Edison con la intención de crear un ambiente perfecto de calidez a pesar de sus dimensiones. Para complementar el espacio, se ubicaron dos sofás diseñados por J. Robert Scott, tapizados en terciopelo de seda, ya que este material se considera una de las máximas texturas de lujo.

Casa Travis logra el objetivo de conjugar sutilmente la esencia tradicional mexicana con toques de lujo y detalles masculinos aplicados en la paleta de colores, mosaicos, luminarias y mobiliario. En conjunto, se logra una experiencia de elegancia, con la esencia cálida del México ancestral.