Casa de juguete

Este espacio arquitectónico es el sueño hecho realidad de cualquier niño, pues está lleno de sorpresas y ayuda al desarrollo, crecimiento personal y entretenimiento de sus pequeños habitantes.

Toy House es una reinterpretación de la antigua idea infantil de la casa en el árbol, a manera de un enorme cuarto de juegos que está justo a un lado de la residencia principal. El proyecto fue realizado para una familia en crecimiento con el objetivo de tener un espacio para guardar juguetes y realizar fiestas y diversos eventos.

Esta propuesta fue diseñada por la oficina brasileña Pascali Semerdjian y se localiza en Sao Paulo, Brasil, con una extensión de 247 m2en un terreno de 300 m2.

El lenguaje arquitectónico está definido por una clara tendencia hacia lo mínimo, de fácil mantenimiento y sin ningún tipo de revestimientos exagerados.

Al acceder a través de la entrada principal el visitante tiene la posibilidad de dirigirse hacia cualquiera de los niveles a través de la escalera. En la planta baja se ubica el área de televisión, video juegos y cine, así como una cocina para los momentos de refrigerio. Además, para garantizar máxima flexibilidad y adaptabilidad se colocaron puertas corredizas en el perímetro para dividir y conectar con el exterior.

En el patio posterior, se diseñó un resbaladilla que sirve como el remate visual de la sala de televisión y como juego, la cual ingeniosamente se localiza por debajo de la escalera metálica que conecta exteriormente los dos niveles.

La planta alta, es una célula diseñada por medio de un estructura metálica que configura el espacio de diversas maneras. En sintonía con esta idea, las persianas y cubiertas se integraron dentro de la estructura, lo que permite que se puedan abrir y cerrar cómodamente gracias a un control remoto y que pasen desapercibidas cuando no están en uso. De la misma manera, la flexibilidad de estas aplicaciones y de la célula misma tienen el objetivo de ser desarmadas en el futuro en caso de que lo dueños decidan mudarse o remodelar.

Para agregar detalles divertidos, la planta alta se convirtió en un observatorio que se conecta con la entrada y cruza el jardín por medio de un puente confeccionado con cuerda roja; el jardín asemeja una pequeña jungla en la entrada principal.

Como parte de la decoración se utilizaron piezas de arte y grafitti de Anish Kapoor, Keith Haring y Os Gemeos que le aportan una personalidad amigable, dinámica y colorida al proyecto. Sin duda, esta casa es el lugar de ensueño de cualquier niño, un espacio verdaderamente mágico que les motiva alcanzar cualquier meta que su imaginación tenga, además de pasar largas horas de diversión en compañía de sus familiares y amigos.