Su pequeño gran espacio en la ciudad

Un parque es un importante punto de encuentro en la ciudad, especialmente para los más pequeños. Para saber más al respecto, consultamos al arquitecto Mario Schjetnan.

Desde la perspectiva urbanista, los niños son una necesidad prioritaria a atender, pues son el futuro y parte de su desarrollo depende del ritmo y el diseño de su ciudad. Esto nos lo explica el arquitecto paisajista Mario Schjetnan, director general de Grupo de Diseño Urbano, reconocido despacho establecido en la Ciudad de México enfocado en producir conceptos integrales de diseño ambiental, conectando arquitectura, paisajismo y diseño urbano en un contexto espacial, estético y social.

En palabras del Arquitecto, la visita a un parque propicia encuentros. Esto resulta gratificante y necesario en muchos sentidos para todo público. Es especialmente bueno para los niños porque contribuye directamente en su desarrollo, ya que experimentan la libertad y el contacto con la naturaleza, que es lo más importante. Esto quiere decir que desarrollan su capacidad de observación y gozo hacia los otros seres vivos del planeta, como árboles, plantas y animales. Otro aspecto primordial es el desarrollo psicomotor, pues al tener la capacidad natural de jugar, se ponen en movimiento, crece su sentido de imaginación, se desenvuelven físicamente y además conviven con más personas.

Por si fuera poco, un parque también ofrece la posibilidad de estar en familia en un espacio-temporal de tiempo libre, paseo y de carácter lúdico o deportivo, que es cuando la maravillosa “cascarita” hace su aparición. “Cuando diseñamos un parque, pensamos en desarrollar el sentido de aventura, descubrimiento lúdico y de aprecio y gozo de la naturaleza”, señala el Arquitecto.

Otro gran creador de parques, Aldo Van Eyck, se inspiró en diferentes trazos y dibujos de un niño para diseñar las plantas de sus parques. En el caso de Mario y su equipo de GDU, la principal fuente de inspiración para el diseño de un parque es el sitio mismo, así como sus características topográficas, climáticas, geológicas, hidráulicas y de vegetación preexistente. En segundo lugar toman en cuenta la escala del espacio público, ya sea una pequeña alameda, un parque urbano o metropolitano o un parque natural. Asegura que la parte creativa reside en imaginar las posibilidades del sitio o la inclusión y composición de espacios diversos, que pueden ser forestales, lúdicos, acuáticos, de aventura, de movimiento, de estar, de observación o de reunión.

Las ventajas de un parque son inmensas en la vida activa de la sociedad en general, debido a que favorece la formación de personas libres, sensibles y éticas. Sin embargo es importante prestar atención a la calidad del diseño y contar con una buena ubicación. Algunos puntos vitales es que guarde cierta distancia de las avenidas y que evite estar debajo de puentes, líneas de alta tensión o lugares inhóspitos, inaccesibles o abandonados. Para cuestiones de mantenimiento, operación y programación de actividades es necesario que la comunidad y la administración pública pongan de su parte. “Un parque bello, mantenido, limpio y seguro es una maravilla para niños y para todos”, finaliza.