Todo sobre la pintora mexicana Marcela Cadena

La obra de la pintora mexicana se define por texturas y una explosión de color que, además, sorprende por su espiritualidad.

México

Marcela lo tiene todo: belleza, simpatía, talento, un espíritu inquieto y una capacidad para conectarse con lo más apreciado del mundo: la naturaleza. De su personalidad llaman la atención dos cualidades: la tenacidad y la congruencia entre sus ideas y estilo de vida. De la primera, da cuenta su formación. Estudió diseño de interiores, pero como a la mitad de la carrera comprendió que lo suyo era la pintura, actividad que realizaba desde muy pequeña y que la sigue acompañando a sus 34 años. Sin embargo, como no le gusta dejar nada inconcluso, terminó su licenciatura y aprovechó las clases en beneficio de su obra. Otro ejemplo es el haber tocado muchas puertas de galerías y museos de México y Nueva York antes de alcanzar su éxito actual, cuando ya expone al lado de figuras como Manuel Felguérez, Roger Von Gunten, Leonardo Nierman y Sebastián, entre otros. Fue el maestro Juan Soriano quien apadrinó su primera exposición.

De su congruencia, podemos decir que es vegetariana porque no está de acuerdo en dar muerte a un animal para alimentarse de él y por respeto al planeta.

Su evolución como persona y como artista están absolutamente conectadas.  Realizar una colección no necesariamente parte de un concepto, sigue su instinto y permite expresarse con total libertad, de modo que la pintura se convierte en una suerte de espejo donde ella se descubre a sí misma. La colección más reciente se llamó El corazón por encima de la razón, y hablaba de cómo el corazón es más rápido que la mente, llena de juicios y condiciones. Ahí se ven mares de colores porque considera que el alma es tan profunda como el mar.

Ahora se encuentra en una transición temática y sus cuadros son menos abstractos, con más líneas y figuras, hablan sobre conectarse con la energía del universo, de ya no vivir en un mundo de separación, sino reconocer que todo está conectado, que todos somos uno entre nosotros y la Madre Tierra. Esta nueva serie la presentará en el Museo de Arte Moderno del Estado de México y comprenderá de 15 a 20 piezas de gran formato que permanecerán expuestas del 13 de noviembre al 15 de enero. También tiene en puerta una exposición en Nueva York y tiene pensado buscar un espacio en Los Ángeles, ciudad donde radica buena parte del año.