Rehabilitan hacienda Bacoc en Yucatán

Un viaje histórico y una espectacular mezcla arquitectónica es el resultado de este proyecto creado a partir de antiguas ruinas y nuevas estructuras, ubicada en Yucatán. 

México

La casa principal de la antigua Hacienda Bacoc recientemente ha sido rehabilitada conservando elementos originales de la construcción de bloques de piedra sin techos. Los dueños actuales decidieron diseñar una casa de campo que capturara el orgullo de la hacienda y que mantuviera la esencia arquitectónica de las ruinas existentes.

La antigua Hacienda se localiza en Seye, Yucatán. Este ambicioso proyecto fue realizado por Salvador Reyes Ríos y Josefina Larraín Lagos, directores de la firma Reyes Ríos + Larraín Arquitectos. El proyecto de rehabilitación tiene una extensión de 429 m2

La construcción original de la hacienda se realizó entre 1810 y 1910 para la producción de la fibra de henequén. Años después, al existir una reducción significativa en esta actividad en la península, la hacienda fue abandonada y se convirtió en un rancho rústico con una modesta aportación a la ganadería y a la apicultura, lo cual provocó un deterioro significativo para el inmueble.

En el 2006, la construcción fue comprada por sus actuales dueños. La casa principal estaba en muy malas condiciones, incluso algunos muros no contaban con ningún tipo de techo.

La rehabilitación arquitectónica de Reyes Ríos + Larraín Arquitectos se enfocó en conservar y consolidar las preexistencias históricas y potenciar las ruinas como espacio construido. El proyecto implica un tratamiento de objeto y espacio aislado a los muros existentes, rodeándolos de jardines acuáticos y construyendo un nuevo edificio que sirve como contenedor.

Adicionalmente, las ruinas fungen como un recorrido abierto, una comunicación hacia la nueva construcción que establece una lectura clara entre lo nuevo y lo antiguo. La propuesta retoma y actualiza la aplicación de técnicas de acabados tradicionales. Las fachadas se revistieron con estuco con base en resina del árbol chukum en tono natural. Los muros de concreto fueron colados en el sitio y hacen uso como agregado de la tierra roja cancab del sur de Yucatán.

Sin duda, la nueva edificación es una reinterpretación contemporánea de la arquitectura de las antiguas haciendas henequeneras de la región de Yucatán. Por lo anterior, los acabados y recubrimientos le imprimen una identidad tradicional a la nueva arquitectura, la cual puede ser experimentada por los habitantes.