Casa Frette dona un porcentaje de sus ventas a Child Fund

Happy Living es el concepto que siguió Casa Frette 2014, un evento que conjuga la esencia del diseño con una noble causa social.

México

Lograr que los espacios habitables colaboren a que la gente viva feliz es, sin duda, el principal objetivo del diseño. En Casa Frette este propósito se potencializa. Un porcentaje de las ventas realizadas durante el mes de noviembre se donarán a Child Fund, organización dedicada a niños que viven en condiciones de pobreza crezcan sanamente.

Seis personalidades de diferentes ámbitos intervinieron la boutique Frette de Masaryk. La consigna era concebir espacios que representaran las diferentes etapas de la vida, desde el cuarto de un bebé hasta la habitación de una pareja madura.

Comedor,  Marcela Cadena.

El gran colorido y textura de la pintura de Marcela Cadena enmarcan este espacio dedicado al entretenimiento y la convivencia familiar. Mientras que el negro y los tonos grises dominantes marcan una monocromía, el rojo de los lienzos ponen un vivo y contrastante acento. 

Recámara de recién casados, Sofía Aspe.

Con su personal estilo, Sofía Aspe ha logrado reflejar en esta habitación toda la pasión e ilusión que implica el inicio de una vida en pareja. Aunque la decoración busca cierta sobriedad esta se rompe con atrevidos elementos que denotan frescura y juventud.

Cuarto de bebé, Muro Rojo Arquitectura.

Ternura y diversión definen este ambiente en el que el bebé podrá descansar y, llegado el momento, emprender sus primeros juegos. A través de elementos pocos convencionales, los

arquitectos se alejan de la clásica decoración infantil creando un espacio único y diferente.

Estudio juvenil, Rodrigo Noriega.

La infancia se ha dejado atrás, al ahora joven necesita de un espacio para escaparse a dar rienda suelta a su rebeldía, sueños y fantasías. Un ejemplo perfecto es este estudio en cuya decoración todo se ha valido, ningún tipo de restricciones o normas se han tomado en cuenta.

Junior suite, Claudia García.

La independencia implica comenzar una nueva etapa, enfrentarse a nuevos retos y experiencias. Los gustos ya están definidos pero se siguen las tendencias del momento, como mezclar objetos vintage con otros contemporáneas. Se empieza a invertir en piezas finas que durarán para siempre.

Master suite, Andrea Cesarman.

La madurez llega con la experiencia y el saber que dan los años. Se procura rodearse de todas las comodidades y los objetos más preciados. En los espacios privados se busca un ambiente de serena sobriedad; una majestuosa cama vestida con finos blancos, un confortable baño.