Casa Jalapa: colores vivos y un estilo mexicano contemporáneo

Una mezcla de colores vivos y un estilo mexicano contemporáneo caracterizan esta residencia, diseñada en base a las necesidades del cliente quienes buscaban un espacio creativo y funcional.

México

Casa Jalapa es una propuesta de interiorismo donde la base es un diseño centrado en el usuario, con la intención de satisfacer gustos y necesidades, y también lograr funcionalidad. Para el proceso creativo fue indispensable aplicar colores con saturación intensa que exhiban actualidad y vanguardia dentro de la paleta cromática del diseño.

Este proyecto fue realizado por Mariangel Coghlan, arquitecta especializada en interiorismo y directora de la firma que lleva su nombre. Coghlan es una apasionada del diseño, fotógrafa, columnista y conferencista. Siempre con el objetivo claro sobre la responsabilidad social en la profesión y comprometida con lograr un entorno más armónico y humano.

La familia que habita Casa Jalapa es un matrimonio joven y cuatro hijos pequeños, por lo que la idea de hacer uso de colores vivos y frescos fue muy acertada para enfatizar los espacios, ambientes y mobiliario. Es importante destacar que los muebles se fabricaron de manera especial para llevarlos a su máxima expresión, función y estética, siempre en relación directa con la proporción espacial propuesta.

El concepto generado por la firma de interiorismo se basa en la frase: FUSIÓN + MÉXICO, un motivo recurrente dentro de su obra. Este pensamiento es el resultado de una reflexión de las particularidades e identidad de las formas, colores y recursos naturales mexicanos y su relación con las tendencias a nivel global.

El diseño del mobiliario posee una línea muy sencilla y recta, pero se destaca gracias a los detalles de acabados que se definieron, lo cual le imprime una personalidad identificable y actual que enaltece el espíritu mexicano.

En la sala y comedor se seleccionaron colores más sofisticados, como el gris para bases y muebles, para contrastar con piezas decorativas en tonos morados y así establecer un ambiente cálido.

En las áreas privadas destinadas a los niños se consideró que los muebles fueran frescos, divertidos y dinámicos para captar su atención y permitirles hacer varias actividades de manera simultánea, como tareas, jugar o ver televisión.

Para los espacios abiertos y las circulaciones se recubrieron con tonos coloridos y saturados para maximizar la amplitud y altura de la vivienda.

Adicionalmente, los colores ayudan a romper con la monotonía en los recorridos por la residencia.

Dentro de la estrategia decorativa, se decidió utilizar un número de piezas reducido con la intención de tener acentos de color y enmarcar un espacio ligero y limpio.

Sin duda, iniciar con un proceso donde se tomaron en consideración los deseos y necesidades del cliente, así como la funcionalidad, logró un resultado donde el interior se desarrolló en ambientes con colores dinámicos y espacios armónicos, con personalidades únicas y donde la familia puede disfrutar de sus momentos.