Arquitectura mundialista: Arena Castelão en Brasil

Una estructura metálica autosustentable, reinventada por el arquitecto uruguayo Héctor Vigliecca, logrará una experiencia urbana única para los espectadores de la esperada copa del mundo en Brasil.
Arena Castelão
Arena Castelão (Cortesía)

Brasil

La Arena Castelão se presenta como un monumento arquitectónico de talla internacional, donde se funde lo antiguo con lo nuevo de manera armónica. Este estadio es el primero en ser terminado para la Copa del Mundo 2014, con sede en Brasil.

Considerado como el más económico de los últimos cuatro mundiales y reconocido como el primer estadio en recibir la certificación LEED en América del Sur, este proyecto de remodelación realizado por la firma Vigliecca & Associados, se ubica en Fortaleza en Ceará, Brasil. La extensión de la intervención fue de 230,000 m2 y se terminó en diciembre de 2012.

El objetivo principal para la intervención en el estadio Castelão, más allá de modernizarlo, fue convertirlo en una arena multiusos actual y autosustentable. Posterior a la reforma, el estadio se muestra como un conjunto que fusiona lo existente con una nueva estructura, el escenario perfecto para un gran evento urbano.

Para ser sede del mundial, se eliminaron los estacionamientos externos, dejando espacio para una  gran explanada que funciona como un vestíbulo de acceso al estadio y como área para instalaciones temporales.

La intervención arquitectónica da continuidad y permite tener una lectura del edificio original de los años 70. El volumen fue revestido de una piel traslúcida, pero al entrar en el conjunto se pueden observar los soportes de concreto originales. Es importante enfatizar que aunque el estadio fue actualizado y modernizado, preservaron su identidad.

Para la nueva estructura metálica, se partió de la lógica constructiva de concreto existente. Se instalaron 60 pilares metálicos los cuales tienen dos funciones: reducir las vibraciones de las tribunas y soportar la cubierta. Esta última, se concibió en piezas independientes, lo que permitió acelerar el proceso de ensamblaje y hacerlo más económico, además de cubrir a todos los espectadores, ofreciendo protección térmica y de ventilación. De la misma manera, la cubierta recolecta agua pluvial que se utiliza en el sistema de servicios y mantenimiento de la áreas verdes.

El proyecto para la nueva arena tiene el objetivo de lograr una acción urbana integral que fomente una intensa, rápida y segura transformación que tenga al estadio y sus equipamientos como núcleo de entretenimiento social. La arena escucha los anhelos de la ciudad y sus habitantes, convirtiéndose en un símbolo que potencia el desarrollo urbano de la región.