Arte en fragmentos

Miriam, Hélène y Maia son tres mentes creativas que encontraron en el mosaico una nueva forma de vida

Todo lo bueno de la vida toma tiempo en forjarse: las amistades, una familia, un sueño y la creación de un mosaico. Esta técnica tiene orígenes muy remotos, sin embargo fue en la antigua Grecia donde se desarrolló y, posteriormente, en Italia alcanzó su máximo apogeo durante el Imperio Bizantino. Es un arte especial porque, además de ser un elemento decorativo que representa el color y la riqueza visual de grandes civilizaciones, cuenta con piezas únicas e irrepetibles.

Precisamente de eso trata el espíritu de Bonjour Mosaic, taller de mosaico artístico contemporáneo fundado por Miriam Ibarra, Hélène Rossi y Maia de Faveri, quienes se conocieron en la famosa Scuola Mosaicisti Friuli en Italia donde cursaron un programa profesional durante tres años, dedicado a las técnicas antiguas y modernas del mosaico.

En 2009, Miriam partió a la Escuela de Mosaico al terminar el bachillerato en arte en su natal Guadalajara; Hélène llegó de París después de hacer un máster en negocios y dejarlo todo para convertirse en artesana, mientras que Maia venía de la Accademia delle Belle Arti de Venecia lista para aprender todo sobre este arte. Están convencidas de que la unión hacen la fuerza, así que al terminar el programa decidieron unirse para formar un proyecto. “Nos hicimos amigas en Italia.

Una vez saliendo de la escuela, regresé a Guadalajara. Al poco tiempo Hélène vino a visitarme, le gustó México y decidió quedarse. Ya en junio de 2014 abrimos Bonjour Mosaic”, cuenta Miriam. Fue así como ella y Hélène fundaron el taller, sin embargo Maia se unió hasta hace poco, pues tenía un trabajo donde hacía albercas con mosaico en Verona. “Este febrero decidí tomar el vuelo y llegar a Guadalajara para trabajar con mis amigas. Dejé un trabajo seguro porque aquí puedo hacer lo que me gusta con las personas que quiero”, afirma.

Tal como en la antigua Grecia y los palacios del Imperio bizantino, la obra de Bonjour Mosaic utiliza materiales como mármol, piedras naturales, oro y smalti, un vidrio artesanal exclusivo para el uso del mosaico.

Poco a poco se abren paso como artistas, un ejemplo es el mural que realizaron en la Feria de Aguascalientes en 2014 invitadas por el Gobierno de Jalisco. Se trata de la icónica Catrina de José Guadalupe Posada hecha con mosaicos de cerámica, mármol y oro. Sin duda, el trabajo que realizan es 100 por ciento artístico, pues involucran emociones, inspiran y crean nuevas formas de arte. Por ahora continúan enfocadas en superar las expectativas de los clientes, enseñar las maravillas del mosaico en sus cursos y posicionarlo en el arte popular mexicano.