El arte del papel

AmoATO es un estudio que ha cambiado la percepción del papel en el diseño. Con presencia en tiendas como Julio y El Palacio de Hierro, han hecho instalaciones que maravillan a cualquier espectador. 

Se piensa que el papel es un material frágil y efímero, pero amoATO Studio demuestra lo contrario. El despacho de diseño eligió este material para adornar espacios y expresar ideas. Toda historia tiene un principio y la de Melissa, Saraí y Ray comenzó en el Tecnológico de Monterrey cuando aún eran estudiantes de diseño industrial. Desde la primera vez que trabajaron juntos en una tarea se hicieron amigos y se percataron que sus habilidades se complementaban. Ahí decidieron emprender como equipo. Planearon el negocio, tomaron cursos de emprendimiento y lanzaron su empresa en 2011.

AmoATO guarda en el nombre su esencia; como en la ronda infantil, el estudio debía ser divertido y representar la parte creativa. Amo, dicen sus creadores, significa la pasión que sienten por el diseño, y ato, lo que une personalidades diferentes para encontrar coincidencias.

El papel se convirtió en su distintivo desde un principio, porque se dieron cuenta que tiene cualidades mucho más permanentes e interesantes de las que se cree. Para amoATO es como un lienzo en blanco al que dan forma y color para materializar casi cualquier cosa. Utilizan toda clase de papel con distintos gramajes, siempre con certificaciones de bosques sustentables y procesos libres de cloro.

La base de sus creaciones es la geometría. Una de las cualidades del papel es la posibilidad de pliegues, triángulos, hexágonos y líneas que se cruzan. A veces basta con hacer un pequeño pliegue para provocar una gran profundidad y mucho volumen. La geometría, explican, está presente en todas partes; es una forma de abstraer formalmente las ideas. El color es otro de los pilares de amoATO, por lo que crean una gama específica para cada proyecto y siempre están atentos a las tendencias.

Uno de los proyectos que más los ha impulsado fue una exhibición de joyería y vestidos vintage de Bárbara Berger, en el museo Franz Mayer. Otro es el Circo Fashionista para el que crearon 25 cabezas de animales en papel, en colaboración con el diseñador Kris Goyri. Otro proyecto importante fue el que hicieron para grupo Julio, que consistió en la realización de los escaparates para más de 90 tiendas.


Hoy amoATO también diseña mobiliario artesanal, inspirado en su trabajo en papel, por lo crean dobleces, geometrías, color y movimiento sobre madera. Los resultados son piezas modulares, funcionales, coloridas y llenas de gracia.

Melissa, Saraí y Ray mantienen la misma emoción de cuando empezaron, aun cuando ya pasaron casi cinco años de haber comenzado. Sus procesos han mejorado, han aprendido muchas cosas y, sobre todo, han encontrado el balance entre vida y trabajo.