Carlos Omar Galán trae un rinconcito de Oaxaca a la Ciudad de México

El joven cocinero de 23 años, originario de Oaxaca, se dice listo para enfrentar el reto como chef del restaurante Guzina Oaxaca.

Ciudad de México

El joven cocinero de 23 años, originario de Oaxaca, se dice listo para enfrentar el reto como chef del nuevo restaurante de avenida Presidente Mazaryk, Guzina Oaxaca, que como él mismo lo dice “Es un pequeño rinconcito de Oaxaca en el DF”.

¿Qué te hizo merecedor de la confianza de todos los involucrados para ser el chef del lugar?

Estuve seis años en Casa Oaxaca con Alejandro, desde lavando la loza hasta llegar a la cocina y con mucho trabajo y apoyo, tanto de Alejandro como del grupo. También estudié gastronomía en la Universidad Anáhuac en Oaxaca, así poco a poco con dedicación, paciencia y compromiso al trabajo fue lo que me impulsó para estar aquí.

"Desde muy niño tuve curiosidad por la cocina, a los seis años ya torteaba las tortillas con mi abuela." Carlos Omar Galán

Cuando entraste a trabajar a Casa Oaxaca ¿fue por una necesidad laboral o por tu gusto a la cocina?

Desde muy niño tuve curiosidad por la cocina, a los seis años ya torteaba las tortillas con mi abuela, con mis abuelos acostumbraba a ayudar a hacer la barbacoa, el pan, de hecho fue el interés de saber cómo se hacía los alimentos, cómo se cultivaban, eso es lo que me forjó el espíritu de ser cocinero; después la necesidad por encontrar un trabajo me llevó a Casa Oaxaca donde me abrieron las puertas, y ahora estoy haciendo una nueva historia aquí en el DF.

Nos dicen que tienes libertad para presentar tus propuestas.

Así es, Alejandro nos exige crear, lo que nos da a entender es que pongamos atención a todo nuestro entorno y que también nos dediquemos a estudiar y a investigar, porque si nos quedamos en un solo lugar nos vamos a estancar.

¿Hay nervios o estás confiando en lo que conoces y sabes?

Si los hay, porque esto va a ser como algo mío, al final de cuentas para dedicarte bien a algo lo tienes que hacer tuyo, los establecimientos de Casa Oaxaca los hice míos, esta es un nueva historia. Pero estoy seguro de lo que conozco, lo hemos puesto en práctica, los nervios son porque es un reto nuevo y es momento de mostrar lo que sabemos. 


El chef Alejandro Ruiz arropa a Omar

El chef de Casa Oaxaca y asesor en Guzina Oaxaca deja muy en claro que Omar es quien lleva las riendas del lugar, tres cocineros más lo acompañan, todos con experiencia en Casa Oaxaca.

"Sí, yo estoy atrás, pero el chef aquí es Carlos Omar." Alejandro Ruíz

¿Qué te convenció para sumarte a esta aventura?

Dije sí porque ya había gente que hace las cosas por sí solas en Casa Oaxaca, que han estado años con  nosotros, y también porque hay una necesidad de desarrollo profesional de ellos, pueden estar conmigo 20 años pero no van a crecer si se quedan con nosotros, me queda claro que parte de nuestro éxito es que la filosofía de Casa Oaxaca es apoyar a nuestros colaboradores.

Carlos con 23 años es el jefe de cocina, el que está a cargo del lugar y yo lo cobijo y lo arropo alrededor, pero en realidad es él quien está haciendo toda la labor, se lleva unas chingas impresionantes, pero está contento.

¿Además que tendrán libertad creativa en la cocina?

Claro. Hoy nos mandó un par de platos que no estaban en el guión y estaban espectaculares, obviamente hay una filosofía y una forma de hacer las cosas, pero al final son las ganas que tiene él para salir adelante. Yo les digo a los socios: Sí, yo estoy atrás, pero el chef aquí es Carlos Omar.

Nos mandó un postre  llamado “Rosita de cacao”, una trilogía de chocolate compuesto por un mouse de chocolate, un rollo de chocolate con pulpa de guanábana y un chocolate caliente y lo adornó con cacao amargo granulado en forma de rosita de cacao tostado, al probarlo con vino tinto no sabes que sabor.