ENTREVISTA | POR MÓNICA GARCÍA RAMÍREZ

Filippo Brignone Dirige ?! Careyes Foundation

El empresario italiano busca atraer gente que tenga sensibilidad para el arte y la naturaleza.


Filippo Brignone sigue el legado de su padre, la filantropía

Ciudad de México

Filippo Brignone forma parte de la segunda generación de la familia Brignone que se instaló en Careyes, que se encuentra en la costa del pacífico entre Manzanillo y Puerto Vallarta. Su padre Gian Franco Brignone, fascinado por el lugar, creó un espacio bello para los turistas, siempre respetando el ecosistema y la naturaleza. Ya desde hace varios años Filippo y sus hermanos se han encargado de continuar con este legado haciendo de Careyes un lugar para la cultura, las artes y el deporte.

Pero su trabajo no se queda en la zona hotelera y turística, pues se impulsan proyectos en Careyes que cuentan con la participación de todos los pueblos, que van desde Perula hasta Agua Caliente. Filippo platicó con el equipo de Set Social sobre este apoyo y como tanto él, sus hermanos y los habitantes de la costa han crecido desde que su padre se instaló en el lugar.

Ya son la segunda generación en Careyes.

Así es. Yo me estoy encargando de todo lo relacionado con la fundación, que es un poco el catalizador de todo lo que se ha generado alrededor, como un programa de matemáticas que estamos a punto de implementar.

Mi hermano Giorgio ha colaborado muchísimo en seguir con la visión y creación de mi padre. Él se ocupa de todo lo que concierne con el mundo del caballo, como la Copa Agua Alta de Polo, una de las más importantes del país.

Mi hermana Emanuela, es arquitecta y ha construido varias casas, la “Plaza de los Caballeros” donde está el centro cultural y la galería de arte, que ahora le llamamos El Spazzo, es una de ellas.

Mi hermana Sofía es la que se ha ocupado menos, peor ahora esta involucrada en programas que tiene que ver con la salud, el yoga y la meditación.

"Mi padre es un visionario y para él cada casa del lugar debe parecer una escultura y debe tener un alma."

Uno de sus eventos importantes es la subasta de arte.

La filosofía de Careyes es atraer gente que tenga la sensibilidad para el arte y la naturaleza. Tenemos varios tipos de programas, uno es la residencia de artistas que implementamos desde hace un año y medio, en donde ellos se quedan por espacio de un mes para desarrollar proyectos. Artemio Narro fue el primero que trajimos y trabajó con 18 niños de los pueblos, hicieron un cortometraje en donde el nombre, tema y vestuario, fue decisión de ellos. Solo en la edición estuvieron un poco fuera del proceso. Es la historia de unos niños que se escapan de la escuela, se roban un barco, naufragan y tienen que sobrevivir. Se la proyectamos a todos los pueblos y el resultado de todo este trabajo fue que nos conocimos, formaron grupos de amigos y no solo del pueblo, sino de la zona.

Máximo González desarrolló tres proyectos, uno de ellos fue cubrir la “Plaza de los Caballeros” con papel picado, para este trabajo se le pidió a la gente que participaran con frases, recibimos cerca de cien y el artista escogió 21 que se trasladaron al papel picado.

Para la preparatoria del lugar traemos artista a dar pláticas, porque los chicos de aquí están muy alejados del arte en comparación con los jóvenes que estudian en Guadalajara. También se creó un concurso hace como cuatro o cinco años que se llama Naturaleza Muerta y solo se puede utilizar un poco de pegamento, pero nada artificial.

"Para que una comunidad prospere, debe ser saludable en todos los sentidos."

Mucho de los que se hace en Careyes lo presentaron recientemente en la Ciudad de México.

Es la primera vez que realizan esta exposición y lo hicimos para dar a conocer un poco más todo lo que hacemos en la fundación y también mostrar lo que es Careyes. Mi padre creó una arquitectura muy especial alrededor de la arquitectura de la costa del pacífico, mi padre es un visionario y para él cada casa del lugar debe parecer una escultura y debe tener un alma. Hemos trabajado en conjunto para desarrollar programas. Se creó una clínica en la que hemos llevado 39 mil casos gratis desde 1999, por supuesto la gente ha colaborado, pero con muy poco, el fin es que la clínica sea sustentable.

El tema de las tortugas también es importante, el año pasado llegaron mil 960 para desovar y se soltaron al mar más de 185 mil, llegamos a restablecer la paridad porque hace 30 años que nos establecimos solo llegaron 11 tortugas a la playa y de acuerdo al censo se necesitaban dos para obtener media tortuga, era increíble. En 1996 nosotros aportamos terrenos a la zona de 36,000 acres para la Reserva de la Biosfera Chamela-Cuixmala, estamos en defensa de nuestras especies locales.

Nuestra filosofía es: Para que una comunidad prospere, debe ser saludable en todos los sentidos. El entorno natural debe ser preservado y su agricultura mejorada, los ciudadanos deben tener el trabajo, la educación y la asistencia sanitaria deben estar disponibles para todos, se debe prestar apoyo a la cultura y las artes. Si cualquiera de estos elementos falla, toda la estructura se debilita. Creo que esto es lo más importante cuando se habla de una comunidad.

Es regresar a los viejos tiempos, a la historia de la humanidad y ver lo que era importante. Sacar producto del mar sin echarlo a perder, nuevas técnicas de agricultura, porque aquí lo terrible sería que el agricultor poco a poco fuera desapareciendo. La gente ahora tiene más conciencia de esta filosofía y lo que es ocuparse de la zona.