Cardenales, por nueva constitución del Vaticano

Buscarán reordenar las instituciones que administran los bienes de la Iglesia y crear una figura mediadora entre el Papa y los ministerios.
Reunión privada entre los ocho cardenales y el papa Francisco.
Reunión privada entre los ocho cardenales y el papa Francisco. (AP)

Ciudad del Vaticano

El Consejo de los ocho cardenales nombrados por el papa Francisco para ayudarle en su gobierno se inclina por redactar una nueva constitución que regule la composición y el funcionamiento del gobierno de la Iglesia católica en Roma.

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, explicó que en la reunión del Consejo de cardenales, los actores se han pronunciado por la necesidad de “no simplemente actualizar con pequeños retoques la Constitución Apostólica Pastor Bonus, sino redactar una nueva con novedades consistentes”.

El pasado 13 de abril, Jorge Mario Bergoglio anunció la creación de este Consejo para que le ayude a organizar el gobierno de la Iglesia y para estudiar un proyecto de revisión de la constitución apostólica sobre la Curia Romana, tal y como habían pedido muchos purpurados en las reuniones previas al cónclave.

“La idea es destacar la naturaleza de la Curia al servicio de las Iglesias locales, en la dirección de la subsidiariedad, es decir, eliminar su carácter centralista”, explicó Lombardi.

A este respecto, en una entrevista que hace unos días Bergoglio concedió al diario italiano La Repubblica, el pontífice denunciaba que el defecto de la Curia romana es que se ocupa solo de los problemas de la sede papal y olvida el mundo que le rodea.

En las reuniones también se abordó el tema de reformar la Secretaría de Estado, que según los ocho cardenales tiene que ser a todos los efectos una secretaría del Papa.

De acuerdo con Federico Lombardi, el punto anterior será muy importante para el papa Francisco, ya que el próximo 15 de octubre el antiguo nuncio en Venezuela, Pietro Parolin, tomará posesión de su cargo como secretario de Estado en sustitución de Tarcisio Bertone.

El Consejo de cardenales también introdujo otra posible novedad que es crear la figura de un mediador de las relaciones entre los jefes de los ministerios que forman el gobierno de Iglesia y el Papa.

De esta manera se quitaría esta competencia a la actual Secretaría de Estado que se ocupa de los problemas centrales de la sede pontificia.

Otro tema planteado fue “la posible reordenación de las instituciones que se ocupan de las administraciones de los bienes temporales de la Iglesia”, añadió Lombardi.

En esta primera ronda, otro argumento de debate fue la necesidad de reorganizar el Sínodo de los obispos.

El pontífice, explicó Lombardi, comenzó esta ronda de reuniones introduciendo una “reflexión sobre eclesiología del Concilio Vaticano II”, es decir, su influencia en la Iglesia.

En la misma reflexión, se habló sobre “la misión de la Iglesia, de las relaciones entre Iglesias locales y la Iglesia universal, sobre el tema del trato a los pobres, los laicos y sobre la función del servicio que brindan las instituciones eclesiásticas al bien común”, añadió Lombardi.

Otras reflexiones de las que se ha hablado fueron cómo afrontar “el estudio de argumentos de la pastoral familiar a los que el Papa ya se ha referido”, dijo el portavoz del Vaticano en relación al tema de las personas divorciadas que se han vuelto a casar.

Lombardi volvió a reiterar que todo ello necesitará una “larga reflexión” y por tanto no hay que esperar que los cambios sean inmediatos.

El “G8” del Vaticano está formado por los cardenales Giuseppe Bertello, Francisco Javier Errázuriz Ossa, Oswald Gracias, Reinhard Marx, Laurent Monsengwo Pasinya, Sean Patrick O’Malley, George Pell y Andrés Rodríguez Maradiaga, aunque el papa se reservó la posibilidad de variar su número en virtud de mejorar los debates.

En un primer momento, se reunieron en la Sala de la Biblioteca del Palacio Apostólico, pero ya por la tarde se trasladaron a una pequeña sala de la residencia de Santa Marta, donde los cardenales se están alojando en estos días.

En estas primeras reuniones —que se prolongaron de las 9 de la mañana a las 12:30 de la tarde en una primera etapa y de las 4 a las 7 de la tarde en un segundo turno— el apa ha participado siempre a excepción del miércoles por la mañana, cuando se ausentó para celebrar la audiencia general.

Jóvenes italianos se identifican con el papa

El 83 por ciento de los jóvenes italianos se identifica con el lenguaje utilizado por el papa Francisco, ya que considera sus palabras adecuadas al mundo contemporáneo y capaces de alcanzar el corazón de las personas.

Este es uno de los resultados del Reporte Jóvenes, una investigación del Instituto Toniolo, la agencia demoscópica Ipsos y Fundación Cariplo.

Los datos fueron obtenidos en junio pasado con una muestra de 928 jóvenes representativos a nivel italiano, los cuales respondieron sobre temas de actualidad.

Según el estudio, 85.5 por ciento expresa gusto por la actitud del Papa hacia quienes sufren, mientras que 85.2 por ciento considera que Bergoglio es cercano a la gente.

Para 91.5 por ciento de los encuestados el pontífice es simpático, para 81 de cada 100 es capaz de hacer crecer la coherencia moral entre los comportamientos y los valores afirmados, para 65.7 incluso puede ser un “verdadero paladín de los valores de la Iglesia”.

El 80 por ciento considera que ha instaurado una “óptima relación” con otras religiones, pero otro 13.3 por ciento asegura que ha hecho poco o nada en ese sentido.

El 86.7 considera que Francisco otorga especial atención a los pobres, 84.2 respondió positivamente ante el empeño del líder católico con la paz.

“Los jóvenes han captado hasta el fondo la novedad de Bergoglio”, aseguró Alessandro Rosina, docente en la Universidad Católica de Milán.