CRÓNICA | POR TANYA PLIEGO

A bailar al son caleño

Cali, Colombia

Para cerrar el año con la fiesta por todo lo alto se puede vivir la alegría de la Feria de la Salsa, que se lleva a cabo cada año del 25 al 30 de diciembre.

Puente Ortiz
Puente Ortiz

En Cali la fiesta nunca termina y la música jamás se calla. Aunque la salsa no es originaria de esta ciudad, ni de Colombia, Cali se ha consolidado como una de las capitales del mundo de este baile, quizá la más importante de todas, y el evento de fin de año es uno de los hitos para todos los bailarines de ritmos caribeños del mundo.

En plena Navidad, los caleños se vuelcan a las calles a competir y a ver a las escuelas de salsa que despliegan su arte a lo largo del Salsódromo, a la manera del carnaval de Brasil y el Sambódromo.

Se trata del desfile de salsa más grande del mundo, y que se prepara con seis meses de anticipación.


La noche sin fin

De por sí, Cali es la alegría hecha ciudad, y la fiesta aquí nunca se acaba. La música, el canto y el baile se pueden desplegar de manera espontánea en cualquier rincón o plaza pública, en cualquier momento. Por este ambiente de algarabía y jolgorio se le conoce como “la capital de la salsa y la rumba” o como “la ciudad que nunca duerme”.

Por ello todos los que llegan a Cali tienen la diversión asegurada, gracias a la gran cantidad de centros nocturnos, bares, discotecas y centros de baile distribuidos por toda la ciudad, y en donde se baila también rumba, reggae, vallenato, música electrónica y demás.

Uno de los vecindarios más reconocidos para bailar es Juanchito, la zona rumbera de Cali. Ahí se encuentran los antros Samba Caramba, Baracoa y Don José. La Avenida Norte también está cargada de sitios de diversión y es la zona más moderna: ahí se pueden encontrar Kukaramakara, Bamboleiro, Acqua y Clubsónica. En el sur de la ciudad, en la zona de Parque de Perro e Imbanaco están Toflo, La Pampa, El Manicero, Compae Alejo y la Comparsa. Ahora que si se desea un ambiente y música más tranquilos y románticos están las Viejotecas.


Navidad caleña

Si te animas a pasar una Navidad completamente distinta a lo que estás acostumbrado, apúntate para la Feria de la Salsa, que comenzará el 25 de este mes a las 8 de la noche, con el concierto inaugural, a cargo de la Cali Salsa Big Band, del Maestro José Aguirre, en las canchas de fútbol de La Unidad Deportiva Panamericana.

El Salsódromo iniciará también ese día, pero a las 2 de la tarde. El recorrido es de un kilómetro y medio, por la Autopista Sur. Este año se calcula que 1250 bailarines de 25 escuelas de salsa integren el evento y den rienda suelta a sus mejores pasos. Entre los participantes sobresalen Richie Ray y Bobby Cruz, que realizarán parte del desfile como un homenaje a los 25 años de vida musical de la Orquesta Guayacán.

La Cabalgata empezará más temprano que otras ocasiones, el jueves 26: será a las 11 de la mañana (para controlar mejor el consumo de licor, que suele ser abundante). La carrera se hará por toda la Autopista Sur Oriental.

El Desfile de autos clásicos y antiguos está programado para el viernes 27 a las 2 de la tarde, en La Luna, terminando en Pasoancho. El mismo día se realizará un concierto en el Estadio Olímpico Pascual Guerrero, a las 7 de la noche. Los artistas convocados son Marc Anthony, Don Omar, Grupo Niche, Gran Combo de Puerto Rico y Binomio de Oro.

Con la Feria Rural y Comunera, los músicos y bailarines de cada barrio que se presentan en su comunidad, serán censados para obtener un registro artístico de cada territorio. Esto será del 25 al 30 de diciembre.

El alumbrado de las calles para la feria comenzó el 7 de diciembre, extendiéndose por siete zonas interactivas como el Bulevar del Río Cali y la Avenida 6: una magia de colores, formas y motivos navideños adornan los edificios, casas, árboles y postes de todas estas zonas.


No todo es baile

Pero Cali es un destino turístico de primer orden en sí mismo, más allá de la salsa. Una de las ciudades más antiguas del continente (fundada en 1536), y localizada en la región andina de Colombia, al sudoeste de Bogotá, está custodiada por los famosos Farallones de Cali, cordillera oriental de los Andes Colombianos. Por ello es posible tener la vista a lo lejos de las montañas, lo que otorga una atmósfera de ensueño a todas las ciudades andinas.

En una visita a la ciudad no puede faltar la subida al cerro de Los Cristales, desde donde se aprecia una vista inigualable, o al Cerro de las Tres Cruces, localizado en las montañas occidentales.

En el centro de la ciudad se encuentra el Museo Arqueológico e Iglesia de La Merced, edificio del siglo XVIII, con un acervo integrado por piezas de la cultura Precolombina del Valle del Cauca.

En el área de Cali Viejo es imprescindible conocer la Capilla diceciochesca de San Antonio, que tiene retablos de más de 300 años de antigüedad.

La Ermita es una iglesia gótica inspirada en el modelo de la Catedral de Ulm, Alemania, construida en 1678 y que tampoco se debe uno perder. Después se debe visitar, a un costado de la Plaza de Caicedo, la Catedral Metropolitana de San Pedro, de estilo Neoclásico. En su interior se aprecia un exquisito altar en plata y una valiosa colección de arte religioso. El Templo de San Francisco, edificado entre los siglos XVII y XIX, es una bella obra de arte Mudéjar, que aborda la Capilla de la Inmaculada, el Convento de San Joaquín, la Iglesia de San Francisco y el Museo de Arte Religioso.


GUÍA PROBADA


· Parque Nacional de los Farallones

A 20 minutos de la ciudad se encuentra este parque rodeado de ríos y montañas, donde se puede practicar el ecoturismo.

· Comida caleña

La cocina vallecaucana es el segundo destino gastronómico de Colombia, la cual es altamente reconocida por su riqueza de ingredientes y el amplio abanico de sus platillos. No dejes de probar el sancocho, el alcornoque, el arroz atollao, las puerquitas, los abarrajados y por supuesto las arepas, en todas sus presentaciones.


El dato

La Feria de la Salsa atrae a dos millones y medio de personas y es el evento turístico más importante de toda Colombia.

Turismo estético

Cali cuenta con una gran infraestructura médica en la rama estética. Los hospitales y clínicas de cirugía estética han fomentado el turismo de este tipo, ya que los costos de las cirugías plásticas son menores que en otros países (se calculan unas 50 mil cirugías al año). La demanda ha crecido de tal manera, que hasta los centros comerciales cuentan con clínicas donde se proporcionan servicios de belleza. También los tratamientos odontológicos son recurrentes por su calidad y precio.