CIA lleva años intentando descifrar aparatos de Apple

La CIA trabaja desde hace años en descifrar la encriptación de los aparatos Apple a fin de poder espiar las comunicaciones realizadas desde los iPhones y iPads.
Apple fortaleció sus métodos para encriptar datos almacenados en los iPhones y dijo que los cambios significaban que la compañía ya no tenía forma de extraer datos de los consumidores desde los dispositivos.
Apple fortaleció sus métodos para encriptar datos almacenados en los iPhones y dijo que los cambios significaban que la compañía ya no tenía forma de extraer datos de los consumidores desde los dispositivos. (Reuters)

Washington D.C.

Investigadores de la CIA han trabajado por casi una década para vulnerar la seguridad que protege a los teléfonos y tabletas de Apple, informó el martes el sitio web de noticias de investigación The Intercept, citando documentos obtenidos del informante de la Agencia de Seguridad Nacional Edward Snowden.

El reporte cita documentos estadunidenses secretos que sugieren que investigadores gubernamentales habían creado una versión de XCode, la herramienta para el desarrollo de aplicaciones del software de Apple, para crear modos de vigilar programas distribuidos en la tienda de aplicaciones de la empresa con sede en Cupertino, California.

The Intercept publicó previamente varios informes a partir de documentos divulgados por Snowden. Entre los editores del sitio figuran Glenn Greenwald, que ganó un premio Pulitzer por su trabajo al informar sobre las revelaciones de Snowden, y la documentalista ganadora del Oscar Laura Poitras.

El sitio dijo que los últimos documentos, que cubren un período de 2006 a 2013, no prueban que los investigadores de inteligencia de Estados Unidos hayan tenido éxito en romper el programa para encriptar la información de los dispositivos de Apple, que protegen los datos y las comunicaciones de los usuarios.

Los esfuerzos de los investigadores de seguridad del Gobierno por romper la seguridad de los productos de Apple comenzó tan temprano como en 2006, un año antes de que la compañía presentara su primer iPhone, y continuó durante el lanzamiento del iPad en 2010 y más allá, según The Intercept.

Vulnerar la seguridad de Apple era parte de un programa secreto del Gobierno estadounidense, en cooperación con investigadores de inteligencia británicos, para infiltrar "productos de comunicaciones seguras, tanto extranjeros como domésticos", incluyendo a teléfonos que usan la plataforma Google Android, afirmó.

En los últimos meses, empresas de tecnología en Silicon Valley trató de restaurar la confianza de los consumidores de todo el mundo respecto de que sus productos no se convirtieron en herramientas para una vigilancia generalizada de los ciudadanos por parte de los gobiernos.

En septiembre pasado, Apple fortaleció sus métodos para encriptar datos almacenados en los iPhones y dijo que los cambios significaban que la compañía ya no tenía forma de extraer datos de los consumidores desde los dispositivos, incluso si algún gobierno lo pidiera con una orden judicial.

Google Inc, el principal rival de Apple en Silicon Valley, dijo poco después que también planeaba aumentar el uso de herramientas más poderosas para encriptar información.

Ambas empresas dijeron que las medidas apuntaban a proteger la privacidad de los productos de sus usuarios y que las medidas eran en parte una respuesta a un espionaje a gran escala del Gobierno de Estados Unidos a usuarios de internet revelada por Snowden en 2013.

Un portavoz de Apple se refirió a comentarios públicos del presidente ejecutivo de la compañía, Tim Cook, sobre privacidad, pero declinó hacer más comentarios.

"Quiero ser absolutamente claro de que nunca hemos trabajado con ninguna agencia gubernamental de ningún país para crear un acceso furtivo a alguno de nuestros productos o servicios", escribió Cook en un comunicado sobre privacidad y seguridad publicado el año pasado.

"Nunca hemos permitido el acceso a nuestros servidores. Y nunca lo haremos", agregó.

La CIA no respondió de inmediato a una solicitud de Reuters para comentar el reporte de The Intercept.