El nuevo restaurante regio en Polanco

Poner el mismo concepto en un lugar diferente puede ser complicado. Sin embargo, la firma LOL Arquitectos lograron mantener la esencia del restaurante La Buena Barra.

México

Directo de la sultana del norte, llega La Buena Barra, ubicada en Masaryk, el corazón de Polanco, ofrece a los capitalinos una de las mejores propuestas gastronómicas de comida mexicana.

Uno de los aspectos que seduce a primera vista es la arquitectura, gracias al talento de los arquitectos Francisco Rodrígues, María Sada y Celso Álvares de la firma LOL Arquitectos; es un perfecto espacio de 350 m2 en un local de la tercera planta de Plaza Aristóteles. Aunque el tamaño del local era ideal para el concepto, los arquitectos se enfrentaron con el gran reto de mantener la identidad del restaurante original, pues ambos se desarrollaron en dos locales completamente diferentes. El espacio de Monterrey es de una planta con una terraza circular y una altura de casi 6 m; mientras que el de Polanco es un local rectangular con una altura libre.

Para empezar a hablar del estilo arquitectónico debemos definir que es mexicano contemporáneo. La vanguardia viene con cada detalle del diseño de lámparas, mobiliario fijo y la decoración. Además se puso énfasis en el manejo de los materiales naturales, presentes en los acabados como el ladrillo, la madera y telas crudas, empleando diferentes texturas para aumentar el contraste y magnificar los detalles.

La iluminación también fue un punto esencial a tratar, ya que se le dio especial importancia para manejar la luz ambiental indirecta, la cual contrasta y acentúa cada espacio. Para este proyecto en particular, LOL Arquitectos realizó diseños exclusivos en lámparas, candiles y detalles decorativos, como las celosías metálicas, totalmente inspirados en motivos artesanales como la alfarería oaxaqueña, grecas, y en motivos prehispánicos como telas y tejidos tradicionales que aumentan el carácter mexicano del lugar.

En el espacio, hay tres ambientes que se adaptan muy bien a todos los comensales. El primero cuenta con mobiliario un poco más formal con manteles en las mesas, espejos biselados y una cava de más de 800 botellas con muros de cristal que decoran todo el interior. El segundo es la terraza, la cual está diseñada para un ambiente más informal con sillas de madera y mesas redondas y rectangulares para grupos más grandes de personas. Para dar un toque diferente, en esta área instalaron una cubierta fija en la mitad y lonas retractiles en la otra parte.Y el tercer espacio es un privado para 12 personas con entrada independiente y una pequeña terraza privada con salas de piel.

La experiencia de disfrutar La Buena Barra es inigualable; la combinación entre el interiorismo y la perfecta gastronomía norteña harán que desees regresar pronto, ya sea en la Ciudad de México o en Monterrey.