CRÓNICA | POR JOSÉ MIGUEL PASCUAL / EFE REPORTAJES

Bocas del Toro: blanca arena y diáfano mar

Panamá

Sus impresionantes islas, el carácter amable de su gente y el típico ambiente despreocupado del Caribe, hacen de este apartado lugar un pequeño paraíso.

Panamá
Panamá (José Miguel Pascual)

Panamá

Nadar con delfines, bucear entre corales, relajarse en alguna playa escondida, comer un excelente pescado local o admirar la imponente vegetación tropical que surge del mar con cada isla, son algunos de los planes para disfrutar en esta región panameña.

Para llegar hasta este magnífico archipiélago se puede hacer el viaje en avión o por carretera, aunque esta última travesía significa nueve horas cruzando todo el país desde la capital (eso sí: bien vale la pena). En la opción aérea hay que partir desde el aeropuerto de Albrook, en la Ciudad de Panamá, para aterrizar en menos de una hora en Isla Colón.

Una vez ahí, moverse entre las diferentes islas es sencillo, solo hay que negociar con la gente del lugar (hay varias cooperativas de taxis acuáticos) el precio del trayecto, unos cinco dólares por viaje, dependiendo de la distancia, o bien pagar una de las muchas excursiones que te propondrán al llegar.

 

Buceo entre corales

Ir al encuentro de los delfines puede ser una de las excursiones más atractivas. Una lancha te puede llevar hasta la Bahía de los delfines, desde donde se puede observar cómo estos animales nadan, saltan y juegan entre ellos; aunque es preferible estar avisados de una cosa antes de ir: las personas podemos programar ir a ver la naturaleza, pero otra cosa es que ésta aparezca en el momento que nosotros deseamos.

No te desanimes si no consigues ver a los cetáceos y continúa hasta las cercanas playas de Cayo Zapatilla, uno de esos lugares típicos del Caribe que nos muestran en fotografías, con arena blanca y agua cristalina, rodeado de una vegetación de color verde intenso.

A continuación, tras un placentero baño en estas aguas, puedes seguir tu ruta hacia Cayo Coral, donde podrás bucear rodeado de peces y corales, o mejor dicho, donde la enorme cantidad de peces  de todos tamaños y colores bucearán contigo.

 

Mar adentro

Para terminar el paseo, después de deleitarse con un buen pescado en alguno de los restaurantes de la zona, situados en cabañas levantadas sobre el agua (los precios suelen oscilar entre los $15 y $20 dólares), puedes acercarte hasta la playa de Red Frog, en la Isla Bastimientos. Esta gigantesca playa, a la que se accede tras abonar los tres dólares que cuesta la entrada al parque natural que hay que cruzar para llegar a ella, es una de las más famosas de Bocas del Toro.

Otros destinos populares son la llamada Playa de las Estrellas, en Boca del Drago, bautizado así por el propio Cristóbal Colón en su cuarto y último viaje a América, porque la línea de contorno de la costa le recordaba la boca de un dragón.

Se trata de una playa flanqueada de cocoteros en la que uno puede nadar en aguas transparentes viendo en el fondo, sobre la arena blanca, numerosas estrellas de mar.

Cerca, mar adentro, se encuentra Isla Pájaros, un peñasco de enorme belleza que se alza en medio de las claras aguas características de la zona, y que está habitada por millares de aves de diferentes especies.

La Feria del Mar es el festival turístico tradicional de Bocas del Toro: cuenta con medio siglo de trayectoria y hay competencias de pesca, carreras de lanchas y botes.