Las 10 reglas de oro para cuidarte del sol

Desde cuánto bloqueador necesitas, hasta una sugerencia de lentes oscuros irresisitible

Estamos en pleno verano. Cuando hay buen tiempo bajan las lluvias en las ciudades y si tienes suerte, se acercan tus vacaciones. Con tanto sol en el horizonte consideramos pertinente darte este útil manual para cuidarte de los rayos UV. El cáncer de piel es preocupantemente común entre mujeres de 15 a 34 años, no seas parte de la estadística

1. Elige alta protección

Aunque un FPS (Factor de Protección Solar) de 15 o 30 serían suficientes, usamos tan poco bloqueador que pierden efectividad. Para garantizar que te estás cuidando usa un factor de protección alto, idealmente de 50.

 2. Ponte suficiente

Para evaluar el FPS, en las pruebas se aplican dos miligramos de bloqueador por cada cuarto de centímetro. Esto, traducido a tu cara, es como la mitad de una cucharadita. Para tu cuerpo, es alrededor de dos caballitos. Lo ideal es que lo hagas por capas y que lo apliques al menos media hora antes de salir al sol.

3. Desnúdate

Es muy común que nos pongamos la crema, nos vistamos y luego nos acordemos del bloqueador. Hazte al hábito de ponértelo antes para que no te falte ninguna parte del cuerpo; hay telas muy delgadas que no le representan ninguna barrera a los rayos UV.

4. Aprende a usar spray

 Si tu protector viene en esa presentación asegúrate de que cubra tu cuerpo con una delgada capa blanca y luego frótala, repite el proceso una vez. Si no estás seguro aún presiona entre dos y cuatro segundos por cada extremidad y entre cinco y ocho para tu torso y espalda.

5. Vuelve a aplicar

¿Pensabas que era todo? ¡Pues no! Cada dos horas tu piel absorbió gran parte del bloqueador, por lo que la protección es menor. Si estás en la playa y además te mojaste, cúbrete en la sombra y ponte bloqueador en todo el cuerpo de nuevo. Si estás en la oficina, basta con que te pongas bloqueador antes de salir a comer o de regreso a casa.

6. Fíjate en la composición

Las versiones libres de químicos sólo necesitan de óxido de zinc para bloquear el sol. Si no eres tan orgánico, la fórmula debe tener ingredientes benzoato y homosalato (u otros con las mismas terminaciones).

7. Usa productos inteligentes

En el punto anterior seguramente pensante: “claro, me pongo crema blanca arriba de mi maquillaje ¿no?” Por eso la cosmética ha evolucionado tanto. Su llevas contigo un bloqueador traslúcido en tubo, cuatro pasadas por zona será suficiente. También puedes re aplicarte tu CC o BB Cream con protección, o comprar un polvo traslúcido con FPS.

8. No olvides otras zonas

Tu pelo y labios también se exponen al sol. Aunque no te va a dar cáncer de pelo, el sol que recibes en el cuero cabelludo cuenta. Además, si lo traes pintado, los rayos UV modifican un montón el color; usa spray con protección solar antes de exponerte. En cuanto a los labios, hay una oferta muy grande de bálsamos con FPS.

9. Invierte en un sombrero

En la playa y en la ciudad los sombreros se ven chic. Ya verás que mientras más conciencia del daño solar haya, más comunes se volverán. Elige uno de ala ancha que tape toda tu cara, un tercio de todos los casos de cáncer de piel, ocurre en la nariz. Sí aún no lo compras pero ya quieres protegerte, cubre tu pelo teñido con una mascada y usa siempre lentes oscuros…lo que nos lleva a la siguiente regla.

 10. Usa lentes oscuros

Afortunadamente los grandotes están de moda. Elige unos que cubran gran parte de la piel alrededor de tus ojos, no sólo para proteger de quemaduras a la delicada zona, sino para evitarte patas de gallo en el futuro. No compres armazones dorados, pues estos reflejan la luz y la llevan directo al resto de tu cara.