"Salones de siestas" para mujeres, la última tendencia

En Japón, estos lugares sirven para recuperar horas de sueño perdida y son lo último en materia de salud y belleza.
Ohirune Café Corner es uno de los "salones de siestas" exclusivos para mujeres.
Ohirune Café Corner es uno de los "salones de siestas" exclusivos para mujeres. (EFE)

Tokio

 Los "salones de siestas" exclusivos para mujeres, en los que las niponas pueden recuperar las horas de sueño perdidas debido al exceso de trabajo, son la última tendencia en Japón en materia de salud y belleza.

"Hay pocos sitios dentro del lugar de trabajo en los que las mujeres pueden descansar, por lo que buscamos ofrecer un lugar donde puedan echarse una siesta y recuperar energías", indicó a Efe Masahiro Ota, uno de los responsables del "Ohirune Café Corner", el último local de este tipo en abrir en Tokio.

Este acogedor café, inaugurado esta semana, está en el céntrico distrito de Jinbocho de la capital nipona, lugar donde se encuentran muchas de las empresas editoras del país, por lo que Ota explicó que buscarán centrarse en las trabajadoras de estas compañías.

Este "salón de siestas" está diseñado con camas cubiertas con sábanas blancas, cortinas que caen del techo, aromas refrescantes y, además, las usuarias pueden elegir hasta 14 tipos de almohadas, que varían en peso y firmeza para disfrutar de la siesta más cómoda posible.

Además, la compañía organiza charlas, asesora y realiza un seguimiento de las horas de sueño de las clientas con el fin de obtener el mejor descanso posible.

Para Ota, una "buena siesta" debe durar entre 15 y 20 minutos diarios para aumentar la concentración, la eficiencia y la productividad laboral de la mujer, además de ser beneficioso para la salud mental de las personas.

El "Ohirune Café Corner" abre desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde y el precio por cada 10 minutos de descanso es de 150 yenes (1,11 euros o 1,5 dólares), precio muy asequible para las japonesas.

Además de proveer un espacio libre de hombres para las niponas, estos "salones de siesta" también pretenden reducir los casos de "karoshi" (muerte por exceso de trabajo) que ha provocado que varios japoneses se suiciden debido a los largos horarios laborales impuestos por las compañías del país.